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Para el 6 de Agosto del 2005 |
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Guía del Maestro |
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Guía del Director |
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Textos claves y referencias 2 Reyes 5:1-8; Profetas y reyes, pp. 185,186 |
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La pequeña sirvienta sirve a Dios |
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Versículo de
Memoria |
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"Que... Dios... anime... el corazón, para que tanto en palabras como en obra hagan todo lo que es bueno" (2 Tesalonicenses 2:16/17, NVI) |
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PENSAMIENTO CLAVE Dios nos enseña cómo servir
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Servicio: Igual que Jesús, servimos obedeciendo y ayudando a los demás.
Breve Introducción a la Lección La Pequeña Sirvienta que Naamán llevó de Israel llegó a ser una muy buena ayuda para su esposa. Es una sirviente obediente, amable, y diligente. Ellos notan que sus acciones hablan fuerte y claramente de confianza en su Dios. La Pequeña Sirvienta les cuenta al Capitán y a la Sra. Naamán acerca de su Dios y de cómo su siervo, Eliseo, puede sanarlo de su lepra. Esta es una lección acerca del servicio. Podemos servir a otros con nuestras acciones y palabras que hablan de Dios. La gente nota qué hacemos y decimos, y a quién estamos representando.
"Aunque esclava, y muy lejos de su hogar, esa niña fue uno de los testigos de Dios, y cumplió inconscientemente el propósito por el cual Dios había escogido a Israel como su pueblo. Mientras servía en aquel hogar pagano, sintió lástima de su amo" (Profetas y reyes, p. 184). "El que envió a Felipe con el Consejero Etíope, a Pedro con el centurión Romano, y a la pequeña sirvienta israelita para ayudar a Naamán, el capitán Sirio, envía hoy hombres y mujeres y jóvenes como sus representantes a aquellos que tienen necesidad de ayuda y dirección divina" (Conflict and Courage, p. 332). ¿Está usted guiando a alguien a Cristo con sus palabras y acciones? ¿Los niños de su Escuela Sabática ven su amor por Jesús en lo que usted dice y hace?
La misma decoración del programa anterior
Desarrollo del Programa
Salude a los niños en la puerta. Pregúnteles cómo estuvieron durante la semana —por qué están contentos o preocupados. Anímelos a compartir alguna experiencia durante el estudio de la lección en la semana. Déjelos empezar con las actividades preliminares que usted haya elegido.
Seleccione la actividad o actividades que sean más apropiadas para su situación. A. CENTRO DE TÍTERES O FIGURAS DE FIELTRO
Ayude a los niños a usar las figuras de fieltro o los títeres. El adulto en este centro puede ayudar a los niños al sugerirles situaciones para desempeñar funciones o papeles de servicio a Dios con nuestras acciones y palabras (siendo amables, hablando a otros acerca de Dios, compartiendo, ayudando, obedeciendo, etc.). Pregunte a los niños Concédales tiempo para responder cuando pregunte: ¿Sus figuras (de fieltro o títeres) encontraron maneras de compartir a Dios con otros? ¿Qué hicieron? Hoy aprenderemos más acerca de cómo la pequeña sirvienta enseñó la Palabra de Dios al capitán Naamán y su esposa. Nuestro mensaje para hoy es:
Repitan conmigo
EXPERIMENTANDO LA HISTORIA Utilice las figuras de fieltro apropiadas mientras lee o cuenta la historia. La pequeña esclava, cuidadosamente levantaba los frascos de perfume y limpiaba el polvo debajo de ellos. Este era un trabajo que especialmente le gustaba hacer. Las botellas eran de formas tan bonitas. Normalmente la luz que entraba por las ventanas de la recámara las hacía resplandecer. Pero no ahora. Hoy, las cortinas estaban corridas sobre las ventanas. Y la Sra. Naamán estaba descansando en la cama en la oscuridad. Lloraba suavemente. Y la pequeña sirvienta sabía por qué. Su esposo, el Capitán Naamán, tenía lepra. Nadie podía curar la lepra. La lepra hizo manchas blancas en su piel. Y él no sentía las cosas que tocaba con los dedos en sus manos y en sus pies. La Sra. Naamán estaba muy, muy triste. La bondadosa pequeña sirvienta se acercó en puntillas a la cama. "Me gustaría que el Capitán Naamán fuera a ver al profeta en mi país", dijo suavemente. "El profeta Eliseo lo sanaría de su lepra". La Sra. Naamán limpió las lágrimas de sus ojos. Se sentó y se recargó en las almohadas de plumas. ¿De qué me estás hablando, pequeña? Le preguntó. La pequeña sirvienta se sentó en un banquillo junto a la cama de la Sra. Naamán. Le contó a la Sra. Naamán acerca del profeta Eliseo que vivía en Israel. Le contó que el Señor de los cielos obraba milagros a través del profeta Eliseo. La pequeña contó a su ama historias que había aprendido de sus padres acerca del Dios vivo y verdadero. La Sra. Naamán se quitó las cobijas de sus piernas. Y apresuradamente salió de la cama. "Tráeme algo de agua para lavarme la cara" le dijo. "Debo ir a hablar con mi esposo". El capitán Naamán era un gran amigo del rey. Él era el comandante del ejército del rey. Así que el capitán Naamán le dijo al rey lo que la pequeña esclava había dicho a su esposa. "¡Ve!" Dijo el rey. "Ve y visita al profeta". "Yo mandaré una carta al rey de Israel para recomendarte". Así que escribió una carta al rey de Israel. "Con esta carta te estoy enviando a mi siervo Naamán para que lo cures de su lepra" (2 Reyes 5:6, NVI). El Capitán Naamán llevó algunos regalos con él. Llevó monedas de plata y oro y diez mudas de hermosos vestidos. Esos serían los regalos de agradecimiento. Sin embargo al rey no le interesaron los regadlos de Naamán. Después de leer la carta del rey de Siria y ver a Naamán de pie ante él, se preocupó profundamente. El rey de Israel sabía que él no era Dios. Él sabía que no podía sanar a Naamán. Él no entendía por qué el rey de Siria pensaba que él podía. En aquellos días, si te asustabas o enojabas, rompías tus vestidos, y eso es lo que hizo el rey de Israel. Rompió sus ropas reales y se quejó. El profeta Eliseo escuchó que el rey estaba enojado y que había roto su manto real. Así que envió un mensaje al rey: "¿Por qué te has roto tus ropas? Haz venir a mí al hombre, y sabrá que hay profeta en Israel". El profeta Eliseo sabía que el rey no podía sanar a Naamán. Sabía que tampoco él podía sanarlo. Pero el profeta Eliseo sabía que él representaba a Dios y que Dios podía sanar al capitán Naamán. El profeta Eliseo y la pequeña sirvienta querían que Naamán conociera acerca del verdadero Dios. La pequeña sirvienta mostraba su amor a Dios en todas las formas mientras ayudaba a la Sra. Naamán, y en todo lo que decía. A ella le gustaba compartir a Dios con otros. Pregunte a los niños Conceda tiempo para que respondan a sus preguntas: ¿Cómo creen que se sintió la pequeña sirvienta por la enfermedad del Capitán Naamán? (Triste, preocupada por él, deseosa de ayudarlo.) ¿Qué sugirió la pequeña sirvienta que el capitán Naamán debía hacer? (Vaya al profeta en Israel para ser sanado.) ¿Piensan que Naamán creyó que podía ser curado por el Dios de la pequeña sirvienta? (Probablemente.) Probablemente él creyó porque hizo lo que ella sugirió. Había visto la clase de persona que era ella —amable, bondadosa, paciente, obediente y alegre trabajadora. Naamán y su esposa sabían que la pequeña adoraba y oraba solamente a su Dios. La pequeña les había contado algo acerca de su Dios. Él escuchó lo que la niña le dijo que hiciera. La pequeña sirvienta hizo un buen trabajo sirviendo a Dios al compartirlo con otros. Ella había compartido a Dios por la forma como se conducía y por lo que decía. ¿Recuerdan nuestro mensaje? Vamos a repetirlo juntos: SERVIMOS A DIOS CON LO QUE HACEMOS Y DECIMOS.
Abra su Biblia en 2 Reyes 5:1-8. Señale los versículos y diga: Aquí es donde encontramos nuestra historia de hoy en la Biblia. Lea en voz alta, parafraseando si es necesario. Conceda tiempo para que respondan las preguntas: ¿Qué enfermedad tenía Naamán? (Lepra) ¿Qué dijo la pequeña sirvienta a la Sra. Naamán que su esposo debería hacer? (Ir a ver al profeta en su país) ¿Por qué estaba el rey de Israel asustado con la carta que recibió del rey de Siria? (Porque la carta decía que Naamán venía a Israel para ser curado de la lepra, y el rey sabía que él no podía currarlo.) ¿Qué hizo Elíseo cuando escuchó que el rey estaba asustado? (Envió un mensaje al rey de Israel diciéndole que enviara a Naamán con él así Dios podía sanarlo.) VERSÍCULO DE MEMORIA Abra su Biblia en 2 Tesalonicenses 2:16,1 7 y diga: Aquí es donde encontramos nuestro versículo de memoria en la Palabra de Dios, la Biblia. Lea el texto en voz alta. "Qué... Dios... anime... el corazón, para que tanto en palabra como en obra hagan todo lo que es bueno". Luego proceda a enseñar el versículo de memoria como se indica a continuación. Enseñe a los niños la siguiente mímica para acompañar las palabras del versículo de memoria:
Pregunte a los niños cómo pueden servir después de leerles los escenarios, o también pueden actuarlos.
Pregunte a los niños Conceda tiempo para que respondan cuando pregunta: ¿Creen que pueden encontrar formas de servir a Dios esta semana? Recuerden que la pequeña sirvienta sirvió a Dios con lo que dijo e hizo. Podemos servir a Dios de esa misma manera. Mantengan sus ojos y sus oídos abiertos para encontrar maneras de servir a Dios. Como dice nuestro versículo. Dios puede ayudarnos a ser animosos siervos de él en todo lo que hacemos y decimos. Vamos a repetir nuestro mensaje junto: SERVIMOS A DIOS CON LO QUE HACEMOS Y DECIMOS.
Con anticipación, prepare dos copias del patrón de alas de mariposa para cada niño (ver p. 119). Distribuya el patrón y una varita de chenille o limpia pipas para cada niño. Escriba un mensaje secreto en un papel, tal como "Dios te ama" y cópielo para cada niño. Diga a los niños que van a hacer una mariposa con un mensaje secreto para llevar a casa y compartirlo con alguien. Enrolle el papel con el mensaje secreto. Átelo con una varita de chenille o limpia pipas para hacer el cuerpo de la mariposa. Que los niños pinten las alas y las recorten. Luego pegue las alas y colóquelas sobre el cuerpo. Pregunte a los niños Conceda tiempo para que contesten las preguntas: ¿Saben con quién van a compartir su mariposa con el mensaje secreto? Ustedes estarán sirviendo a Dios al hacer algo bonito para ellos y al hablarles de Dios en su mensaje secreto. Pueden también contarles de la pequeña sirvienta que sirvió a Dios con lo que dijo e hizo. Vamos a repetir nuestro mensaje junto por última vez: SERVIMOS A DIOS CON LO QUE HACEMOS Y DECIMOS. (Tomado de Come Meet Jesus, vol 2, p. 51).
Informe a los niños de las alegrías y preocupaciones como le informaron al llegar (si es ±|;, I apropiado). Concédales tiempo para compartir experiencias durante el estudio de la lección en la semana pasada y repasen el versículo de memoria. Celebre los cumpleaños, eventos especiales, o logros. Dé una bienvenida afectuosa a todas las visitas.
Diga: Servimos a Dios con lo que decimos y hacemos por otros. Veamos cómo la persona en nuestra historia misionera compartió a Dios con otros. Utilice Misión niños u otra historia disponible para usted.
Diga: Servimos a Dios cuando lo compartimos con nuestras acciones y palabras. También servimos a Dios cuando le entregamos nuestras ofrendas. Nuestra ofrenda de hoy es para la misión de_______.
Diga: Vamos a orar juntos. Niños repitan después de mí. Gracias, Jesús, que podemos servirte haciendo el bien a otros y hablándoles acerca de ti. Amén. *La oración y la alabanza pueden hacerse en cualquier momento del programa.
Canten "Te digo adiós" (Alabanzas infantiles, No. 29). Diga una oración parecida a la siguiente: Gracias, Jesús, que podemos servirte con lo que hacemos y decimos. Ayúdanos a recordar esto. Amén.
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