Porque ¿Qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su
corazón, con que se afana debajo del sol?
INTRODUCCIÓN – Cuando analizamos la búsqueda de placeres de Salomón,
que en verdad era la búsqueda de la felicidad duradera, partiendo de
una visión humana, es casi imposible comprender lo que sucede con
él. La relación de intimidad que él desarrolló con Dios, en los años
de su juventud y en los primeros años de hombre maduro,
aparentemente no ofrecen condiciones para que Salomón se desviase de
la filosofía de vida y de los conceptos que orientaban su conducta.
Pero Salomón como que tiró todo eso por la ventana y fue en busca de
otras fuentes de conocimiento.
Parece que Salomón olvidó lo que había sido escrito poco tiempo
antes por poetas contemporáneos de su padre: “Oh Señor de los
ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía” - Salmos 84:12 En
otras palabras: Feliz el hombre que de ti depende y contigo se
relaciona.
Agustino uno de los padres de la Iglesia Católica expresó esa
condición de dependencia, en estas palabras: “Tu nos hiciste para
ti, y nuestro corazón continuará insatisfecho, hasta que encuentre
descanso en ti”.
H. G. Wells dice: "En cuanto el hombre no encuentre a Dios, él
comienza sin tener un principio, y lucha sin finalidad"
Charles L. Alden: “El hombre fue creado incompleto en sí mismo, y
no se siente perfectamente bien, en cuanto no satisface esta sed
profunda – el anhelo de su alma”. – La Psiquiatría de Dios, pág.
46.
Estos conceptos de la verdadera felicidad, Salomón lo vivió, y los
enseñó. ¿Cómo es que pudo abandonar todo eso y buscar la solución en
cisternas rotas?
Piense:
“Breves y decisivos son los pasos que conducen a los hombres de un
plano elevado y Santo a un nivel inferior. En un solo momento pueden
ser tomadas decisiones que determinan el destino eterno”. – CBV.
Pág. 457.
Desafío:
“Descanse en el Señor y aguarde por Él con paciencia; no te alteres
con la prosperidad de los otros, ni con aquellos que maquinan el
mal”. – Salmos 37:7 – NVI.
Recordemos un hecho importante de la historia del pasado. Cuando los
Judíos volvieron del exilio babilónico, la primera cosa que hicieron
fue reconstruir el altar del Dios de Israel, para que en ella se
ofreciese holocaustos”. - Esdras 3:2.
Este acontecimiento enseña una gran lección, que el mayor obstáculo
entre Dios y el hombre es el pecado. El altar es el lugar donde el
hombre se reconcilia con Dios, confesando y abandonando sus pecados
y recibiendo el perdón. El salmista dice lo que sucede en lo íntimo
del hombre cuando participa de esta experiencia: ¡Cómo es feliz
el hombre que tiene sus desobediencias perdonadas y sus pecados
cubiertos! – Salmos 32:1 – BV.
Esta experiencia enseña que la felicidad es una dádiva de Dios para
el hombre. Es el fruto de la bendición del amor, de la gracia del
perdón y del poder transformador de Dios en lo íntimo del hombre
contrito y arrepentido.
Oímos decir: “La felicidad está dentro de usted” lo que es verdad a
la vez que no es verdad. No es verdad cuando el hombre está separado
de Dios y vive en pecado. El pecado nunca trae felicidad. El pecado
puede proporcionar momentos de placer. El placer es pasajero y trae
en su estela la sensación de culpabilidad, conduciendo a la
depresión, ansiedad, temor y otras consecuencias. - Es verdad,
cuando el hombre se vuelve a Dios, confesando sus pecados y buscando
el perdón. Las relaciones de intimidad con Dios confieren al hombre
la dádiva de la felicidad. La felicidad es permanente y trae consigo
la alegría, la paz, la serenidad, la confianza y otras bendiciones.
Salomón abandonó a Dios y buscó la felicidad en todo lo que pudiese
imaginar. Corrió detrás del viento.
Piense:
“¡Cómo es feliz el hombre que halla la sabiduría, el hombre que
obtiene entendimiento!” – Prov. 3:13 – NVI.
Desafío:
“Los caminos de la sabiduría son caminos agradables, y todas sus
veredas son paz”. – Prov. 3:17 – NVI.
Seguramente la búsqueda más ansiada del ser humano es sentirse bien
y disfrutar la bendición de la felicidad. ¿Cómo puede alguien
alcanzar paz interior y sentirse feliz?
Salomón declara lo que hizo para encontrar la satisfacción de ese
anhelo íntimo del ser humano – vivir de manera alegre, feliz,
placentero - “Yo dije a mí mismo: Venga, experimente la alegría.
Descubra las cosas buenas de la vida. Más eso también se reveló
inútil” - Eclesiastés 2:1 – NVI.
En los Salmos 51, David habla sobre su propia experiencia en esta
búsqueda del placer. Después de sus relaciones pecaminosas con
Betsabé, perdió la paz interior y la alegría de la salvación.
Experimentó el momento del placer, mas perdió la verdadera alegría
que es duradera.
La manera como David resalta los resultados del momento del placer
es impresionante Él rompió las relaciones con su mejor Amigo y esta
separación lo estaba destruyendo: “mi vigor se tornó en sequedad
de estío... y se envejecieron mis huesos”. – Salmos 32:4 y 3.
Las figuras no podrían ser más expresivas y vigorosas en su
comunicación: Un estiaje incandescente sin previsión de fin,
asolando toda la naturaleza. En el caso, toda la estructura
espiritual, psíquica, emocional y física de David. Esto es revelado
en los gemidos y la angustia interior, provocando un estado de
depresión profunda; y huesos envejecidos, o el físico en
debilitamiento y decadencia. El fin de esta situación solamente fue
posible por la confesión. Y en este caso, Dios está más ansioso que
el pecador, para que la situación sea resuelta: “Y tú perdonaste
la iniquidad de mi pecado”.
Piense:
“¡Cómo es feliz el hombre que tiene sus desobediencias perdonadas y
sus pecados cubiertos! ¡Cómo es feliz el hombre cuyos pecados Dios
las borró y está libre de malas intenciones en su corazón!”. –
Salmos 32:1 y 2 - BV.
Desafío:
“Devuélveme la alegría de tu salvación y susténtame con un espíritu
pronto a obedecer”. – Salmos 51:12 – NVI.
Salomón se apartó de Dios y rompió sus relaciones con Él. Fue en
busca de realización propia y de la felicidad en todo lo que pudiese
concebir en su imaginación. Se envolvió en grandes proyectos,
construyendo casas, plantando jardines y huertos; proveyendo
reservorios de agua para irrigar todo y conservarlo verde. Se torno
un hacendado próspero, acumulando oro y plata, riqueza tal que nadie
lo tuviera antes de él. Formó un harén de las más lindas mujeres. No
se negó a sí mismo nada que le pudiese proporcionar satisfacción.
“Percibí que todo fue inútil, fue correr detrás del viento”. -
Eclesiastés 2:11 – NVI.
El Dr. Henry C. Link en su libro “Retorno a la Religión” enseña este
concepto: “Buena personalidad es la cualidad de aquellos que
piensan en agradar a otros y no solamente a sí mismos... Ningún
descubrimiento de la psicología moderna es, en mi opinión, tan
importante como la prueba científica de la necesidad del sacrificio
propio o disciplina para la afirmación propia y la felicidad.
Lo realmente importante con relación a este concepto es que ella
está expresado en las Sagradas Escrituras: Así que, nosotros que
somos fuertes, debemos soportar las flaquezas de los más débiles, y
no agradarnos a nosotros mismos. Por tanto, cada uno de nosotros
agrade a su prójimo en lo que es bueno para edificación... Porque
ninguno de nosotros vive para sí mismo”. Romanos 15:1 y 2; 14:7.
Más esto no es un descubrimiento fantástico Neo-Testamentaria, ni
Paulina. Después de desmenuzar los deberes mutuos para establecer
relaciones saludables, positivas y que promuevan ambientes de paz y
felicidad, Dios hace esta síntesis para los israelitas: “Es así
que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”. Lev.
19:18 TEB
Piense:
“El amor no puede vivir sin acción, y cada acto lo aumenta,
fortalece y amplia... Genuino amor es un precioso atributo de origen
celeste, que aumenta el perfume a la proporción que es dispensado a
los otros”. MCP. Págs. 210 y 211.
Desafío:
“Aquellos que están decididos a volver su voluntad a Dios, deben
servir y agradar a Dios en todo, Entonces el carácter será armonioso
y equilibrado, coherente, alegre y genuino”. – CT. MM. 2002, pág.
64.
Explorando todos los conceptos humanistas, Salomón llegó a una
encrucijada intrigante: “Lo que le sucede al necio también me
sucederá. ¿Qué provecho yo tuve al ser sabio?” – Eclesiastés 2:15 –
NVI.
La Biblia de Jerusalén trasmite una idea muy interesante en la
manera de traducir Isaías 8:20: “A la instrucción y al
testimonio, si ellos no hablaren de acuerdo con esta palabra,
ciertamente no nacerá para ellos la aurora”.
De las fuentes de informaciones y orientaciones, solamente una
apunta para la aurora que satisface y conduce por el camino de la
felicidad – La poderosa Palabra de Dios. No hay esperanza para aquél
que se aparta de las orientaciones divinas para su modo de vida.
Otras fuentes pueden ser consultadas, mas ellas no presentan un
camino que conduzca al alborear. Son caminos sin esperanza.
Isaías se refirió a los nigromantes y adivinos. Nabucodonosor
recurrió a los sabios, magos, astrólogos, encantadores y hechiceros.
Hoy tenemos una gama bien diversificada de informantes y consejeros
para los problemas espirituales y emocionales: bola de cristal,
taró, cartas, horóscopos, astrólogos y otros. Caminos sin esperanza.
Al final, no hay ninguna diferencia entre el sabio y el necio.
Tenemos también los consejeros que trabajan con base en el
conocimiento de reacciones psíquicas y del comportamiento de los
individuos. Es el estudio que parte del análisis científico de las
reacciones del ser humano. La ayuda real de estos consejeros, para
la solución de los problemas que atormentan a millones de seres
humanos, no se muestra más eficaz. A la verdad, sus soluciones son
apenas paliativas, que se evaporan. Son también caminos sin
esperanza.
Piense:
“Percibí que la sabiduría es mejor que la insensatez, así como la
luz es mejor que las tinieblas. El hombre sabio tiene ojos que ven,
mas el necio anda en tinieblas; todavía, percibí que ambos tienen el
mismo destino”. – Ecls. 2:13 y 14.
Desafío:
“Prefieran mi instrucción a la plata, y el conocimiento al oro puro,
pues la sabiduría es más preciosa que el rubí; nada de lo que
ustedes puedan desear se compara con ella”. – Proverbios 8:10 y 11 -
NVI.
Salomón habló sobre todo por su esfuerzo en realizarse, proyectarse
y alcanzar riquezas, fama y gloria. Se deparó con otra cuestión que
lo perturbó: ¿Quién será el heredero de todos mis bienes? “¿Será
Sabio o necio?”. ¿Al final para quién junté todo esto? ¿Por qué me
esforcé tanto? “Eso también es un absurdo”.- Ecles. 2:23 –
NVI.
Frente a esta situación inquietante, él despierta para la realidad:
“Para el hombre no existe nada mejor que comer, beber y encontrar
placer en su trabajo. Y vi que eso también viene de la mano de Dios.
...Al hombre que lo agrada, Dios da sabiduría, conocimiento y
felicidad”. – Ecles. 2:24 y 26 – NVI.
A la verdad, es principio divino que todos los recursos deben ser
obtenidos con trabajo diligente, en ocupación útil, que sea una
bendición para quién desenvuelve el trabajo así como para la
sociedad.
En el libro de Job, es presentada una de las razones básicas para la
existencia del ser humano y que confiere sentido para su buen vivir:
“Mas el hombre nace para el trabajo, como las chispas de las
brasas se levantan para volar”. Job 5:7 ARC.
En la ocupación útil debe el hombre encontrar la realización de su
existencia. Dinero obtenido deshonestamente no tiene la aprobación
del cielo. La deshonestidad puede caracterizarse en transacciones
comerciales, trabajo mal hecho, indolencia en la ejecución de la
tarea, salario injusto y otros artificios que reviertan en perjuicio
para una de las partes y ganancia para la otra: empleado o
empleador.
Piense:
“Si alguien anda robando debe parar con eso y comenzar a utilizar
sus manos para hacer trabajo honesto, a fin de poder dar a otros que
estén necesitados”. - Efesios 4:28 – BV.
Desafío:
“Esta debe ser la ambición de ustedes – llevar una vida tranquila,
ocupándose con sus propios negocios y haciendo su propio trabajo con
sus manos, tal como ya les hablamos anteriormente” I Tesalonicenses
4:11 – BV.
“El mejor legado que los padres deben dejar a los hijos es el
conocimiento del trabajo útil, y el ejemplo de una vida
caracterizada por la desinteresada filantropía. Por una vida que
muestren en ellos el verdadero valor del dinero, que solo debe ser
apreciado por el bien que puede realizar al suplir sus propias
necesidades y las de los otros”.
HA. pág. 390
Desde la más tierna edad el niño debe aprender sobre el real
significado del trabajo para desenvolver nobleza de carácter y
tornarse útil para la sociedad, porque es en este estilo de vida que
se encuentra un fuerte soporte para un vivir feliz.
También para desarrollar un carácter noble, el niño debe aprender el
valor, el uso correcto y la influencia del dinero. El niño que desde
temprano aprende a sujetar su conducta al modo correcto de disponer
del dinero, desarrollará carácter equilibrado y espiritualmente
fuerte. Se tornará una bendición para la sociedad. Aprenderá a vivir
por ideal, lo que da sentido y valor a la vida. Desarrollará el
espíritu de generosidad tornándose una bendición para los otros. Por
tanto, pesa sobre los padres la gran responsabilidad de trasmitir a
sus hijos el correcto desempeño del trabajo y la correcta
administración del dinero.
El niño debe aprender a asimilar estos valores mediante preceptos y
ejemplo de los padres. Desarrollando correctos principios con
relación al trabajo y al uso del dinero, el niño crecerá feliz
porque comprenderá ya en los primeros años el verdadero objetivo de
la vida: servir. “Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo”.
– Romanos 14:7.
Piense:
“¿Usted ya observó un hombre hábil en su trabajo?” Será promovido al
servicio real; no trabajará junto a la gente de baja condición”. –
Proverbios 22:29 - NVI
Desafío:
“El perezoso desea y nada consigue, mas los deseos del diligente son
ampliamente satisfechos”. – Prov. 13:4 – NVI.
Cortesía de UNASP [
http://www.escolanoar.org.br/espanhol/index.asp
]