Programa Jóvenes

Up Intro Cuna Actividades Cuna Cuna Cuna Maestro Cuna Inglés Cuna Maestro Inglés Cuna Francés Intro Jardin Actividades Jardín Jardín Infante Jardín Maestro Jardín Inglés Jardín Maestro Inglés Primarios Primarios Maestro Primarios Inglés Prim Maestro Inglés Pr Alejandro Bullón Primarios Francés Prim Maestro Francés Menores Menores Maestro Menores Inglés Men Maestro Inglés Menores Francés Men Maestro Francés Jóvenes Jóvenes Maestro Jóvenes Inglés Universitario Univer Inglés Univ Maestro Misionero Misionero Niños Misionero Inglés Misio Juvenil Inglés Misio Niños Inglés Folleto Inglés Folleto Español Sábado 31 Domingo 1 Lunes 2 Martes 3 Notas de Elena White Miércoles 4 Jueves 5 Viernes 6 Auxiliar Maestro Auxiliar PDF Maestro Inglés White PDF J & K Kuntaraf Complemento PDF Audio USM Diálogo Bíblico Pr. Teófilo Ferreira Portugués: S Marks Frank Holbrook PowerPoint TWP UNASP Audio Bullón Intro Audio Bullón Ing. D. López Dios Habla Portugués: G. Nery Portugués: A. Rodor Inglés: B. Cameron Italiano: P. Benini Pr Javier Velázquez Mision Africana Ing. D. Jarquín López Inglés: Walla Walla Inglés: J. Gallagher Inglés: TWP Inglés: M. Fracker Inglés: Creative Ministries Dr Mario Pereyra Dr Ausberto Castro Programa Adultos Programa PDF Programa Jóvenes Prog. Joven PDF Panorama Semanal PowerPoint Center


Programa Juvenil

para la Escuela Sabática

 

Primer Sábado

Para el 7 de abril del 2007


 

Partes del Programa

  • Minutos Previos        

  • Bienvenida y confraternización

  • Momentos adoración: Alabanza y Oración                  

  • Tema Complementario: Conversación con Dios

  • Repaso especial:  Estudio de la Escuela Sabática

  • Despedida


 

CONVERSACIÓN CON DIOS

Autor: Clyde Lee Herring

(Pequeña dramatización)

Cuando la nave espacial Apolo XI estaba por iniciar su histórico viaje a la Luna, el gran cerebro de esta hazaña espacial, Wernher Van Braun (1912-1977), declaró que todo estaba en condiciones y que se habían extremado todos los cuidados para asegurar el éxito del viaje. Y añadió: liLa que resta por hacer es orar

y en los días precios al exitoso alunizaje del 20 de julio de 1969, cristianos de todas las latitudes elevaron sus plegarias en favor de la nave Apolo XI y sus tripulantes.

Lo que dijo Von Braun en aquellos históricos días es lección hasta hoy. Cuando hacemos todo lo que está de nuestra parte para que nos vaya bien, todavía nos queda algo importante por hacer: orar, solicitar la ayuda de Dios. Solo quienes oran pueden alcanzar verdadero éxito en la vida. Dar las espaldas al Altísimo es prepararse para fracasar.

Queridos alumnos, este trimestre disfrutaremos de una aventura espiritual. Nos convertiremos en Guerreros de oración en esta generación. Conoceremos el fascinante mundo de la oración, la llave poderosa que abre las ventanas de los cielos. Y hoy queremos presentarles una dramatización que muestra el hecho de que orar es más que simplemente repetir una oración de memoria. Este es un diálogo entre un adolescente y Dios.

(Se sugiere que la parte que se refiere a Dios, se haga usando solo una voz. No es aconsejable, ni respetuoso, que alguien represente ni a Jesús, ni a Dios. Lo correcto es usar una voz profunda, clara y con buena entonación, para representar solo la voz de Dios. Es muy importante ensayar bastante esta dramatización para evitar espacios en blanco y para que el diálogo sea espontáneo.)

 Drama

       ADOLESCENTE: Padre nuestro que estás en los cielos.

       DIOS:    Sí. Aquí estoy.

       ADOLESCENTE: Por favor. .. no me interrumpa. ¡Estoy ORANDO!

       DIOS:    ¡Pero tú me llamaste!

       ADOLESCENTE: No llamé a nadie. Estoy orando ... Padre nuestro, que estás en los cielos ...

       DIOS: ¿ Te diste cuenta? Lo hiciste nuevamente.

       ADOLESCENTE:¿Cómo?

       DIOS:    ¡Me llamaste! Tú dijiste: "Padre nuestro que estás en los

Cielos". Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?

       ADOLESCENTE: Pero no quise decir eso. Estoy orando. Oro el Padrenuestro todos los días; me siento bien orando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.

       DIOS: Pero ¿cómo puedes decir "Padre nuestro" sin pensar que todos son tus hermanos?, ¿Cómo puedes decir "que estás en los cielos" si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es amor a todos?

       ADOLESCENTE: Es que realmente no había pensado en eso.

       DIOS: Pero ... prosigue tu oración.

       ADOLESCENTE: Santificado sea tu nombre ...

       DIOS:    ¡Espera un poco! ¿Qué quieres decir con eso?

       ADOLESCENTE: Quiero decir ... quiero decir ... lo que significa. ¿Cómo lo vaya saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!

       DIOS: "Santificado" significa digno de respeto, lleno de honra, santo, sagrado.

       ADOLESCENTE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra santificado. "Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo ... "

       DIOS: ¿Realmente quieres decir eso?

       ADOLESCENTE: Claro! ¿Por qué no?

       DIOS: ¿ Y que haces tú para que eso suceda?

       ADOLESCENTE: ¿Qué hago? ¡Nada, creo! Solo pienso que sería mejor si tuvieras el control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra también.

       DIOS:   Y yo, ¿tengo control sobre ti?

       ADOLESCENTE: Bueno ... ¡Va vaya la Iglesia!

       DIOS:   ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, los hábitos sensuales que tienes, tu mal humor, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que le das a la televisión y el poco tiempo que me dedicas a Mí?

       ADOLESCENTE: Por favor, ¡deja de criticar!

       DIOS:   Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer ... ¿qué hacer con aquellos que oran y no aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad ... ?

       ADOLESCENTE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol. Si mandas sol, me quejo del calor. Si mandas frío, continúo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.

       DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me agrada mucho tu nueva actitud. Estoy orgulloso de ti.

       ADOLESCENTE: Señor, necesito terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo ... "el pan nuestro de cada día dánoslo hoy" ...

       DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre, sino también de mi Palabra. Cuando me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras; mírame como un padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa ...

       ADOLESCENTE: "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden ... "

       DIOS: ¿V qué ocurre con Fernando?

       ADOLESCENTE: ¿Ves? Oye, Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.

       DIOS: Pero ... , ¿y tú oración? ¿Qué quieres decir con tu oración?

Tú me llamaste y estoy aquí,. Quiero que salgas de aquí transformado. Me gusta que seas honesto. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de ti. ¿Entiendes?

       ADOLESCENTE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.

       DIOS:    ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú lo quieras.

       ADOLESCENTE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?

       DIOS:   Perdona a tu hermano, y yo te perdonaré a ti y te aliviaré.

       ADOLESCENTE: Pero, Señor. .. No puedo perdonarlo.

       DIOS:   ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!

       ADOLESCENTE: ¡Tienes razón! Pero solo quería vengarme. Quiero la paz Señor. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor. Muéstrame el camino que he de seguir.

       DIOS: Esto que pides es maravilloso. Estoy muy feliz contigo. Y tú, ¿cómo te estas sintiendo?

       ADOLESCENTE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar contigo.

       DIOS: Ahora prosigue con la oración ...

       ADOLESCENTE: "No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal... "

       DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.

       ADOLESCENTE: Y ahora, ¿qué quieres decir con eso?

       DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como salida de emergencia.

       ADOLESCENTE: ¡No te entiendo!

       DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme ayuda.

       ADOLESCENTE: Tengo mucha vergüenza. Perdóname, Señor.

       DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar, acuérdate de nuestra conversación. Medita cada palabra que dices. Termina tu oración, hijo mío.

       ADOLESCENTE: Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre, amén.

       DIOS: ¿Sabes qué me traería gloria, o qué me haría realmente feliz?

       ADOLESCENTE: No, Señor, pero realmente me gustaría saberlo. Yo quiero agradarte.

Puedo ver que mi vida es un engaño. Quiero ser un seguidor tuyo.

       DIOS: Va contestaste mi pregunta. Lo que me traería gloria es tener gente joven como tú, que me ame de verdad. Es hermoso lo que ocurrió ahora entre nosotros. Ahora que confesaste tus pecados y que ellos fueron perdonados, no hay nada que nos impida continuar juntos.

       DIOS: Recuerda, debes decir AMÉN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMÉN quiere decir Así SEA, estoy de acuerdo con todo lo que oré.

       ADOLESCENTE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.

       DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz!

       ADOLESCENTE: ¡Gracias, Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!

 

MOMENTO ESPECIAL DE ORACIÓN

 

 

 

Usted es el Visitante FastCounter by LinkExchange