La voz del Cielo
Lección 1
|
Debía haber cooperación entre el hombre y Dios. Pero este plan fue echado a perder en gran medida por la transgresión de Adán. Satanás lo indujo a pecar, y el Señor no se iba a comunicar con él después que hubo pecado como lo hacía cuando estaba sin pecado. Después de la caída, Cristo se convirtió en el instructor de Adán. Actuó en lugar de Dios para con la humanidad, salvando a la raza de la muerte inmediata. Tomó sobre sí el oficio de mediador. A Adán y Eva se les concedió un tiempo de prueba para volver a su lealtad, y en este plan se abarcó a toda su posteridad. Sin la expiación del Hijo de Dios no podría haber habido comunicación de bendición o salvación de Dios al hombre. Dios estaba celoso por el honor de su ley. La transgresión de la misma había causado una terrible separación entre Dios y el hombre. A Adán, en su inocencia, se le otorgaba comunión directa, libre y feliz con su Hacedor. Después de su transgresión, Dios se comunicaría con el hombre solo mediante Cristo y los ángeles (Conflicto y valor, p. 20). En los tiempos antiguos, Dios habló a los hombres por boca de los profetas y los apóstoles. En estos días les habla por los testimonios de su Espíritu. Nunca hubo un tiempo en el que Dios instruyera a los suyos con más fervor que ahora en lo que respecta a su voluntad y la conducta que quiere vedes seguir. Pero, ¿aprovecharán sus enseñanzas? ¿Recibirán sus reprensiones y oirán sus amonestaciones? Dios no aceptará ninguna obediencia parcial; no sancionará ninguna transigencia con el yo (Joyas de los testimonios, 1. 1, p. 490).
Domingo 1 de abril: Dios buscó a la humanidad No es el trabajo lo que degrada a una persona y la coloca entre las clases despreciadas de la sociedad; lo que degrada es el pecado. A Adán, creado puro e inocente, le fue dado un trabajo cuando salió de las manos del Creador. Su trabajo no lo degradaba; y mientras lo hacía nunca pensó en esconderse de Dios; en cambio apresuraba sus pasos para acortar la distancia entre él y su Hacedor cuando lo escuchaba andar por el jardín. ¡Y qué preciosa comunión tenía con él! Pero después que pecó, cada sonido que escuchaba temía que fuese la presencia divina. No quería encontrarse con Dios, y en lugar de apresurarse para recibirlo trató de esconderse de él. "Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? y él le respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?" (Génesis 3:9-11). Ésa era la razón; había quebrantado el mandato divino, y la luz de justicia que lo cubría como si fuera una vestimenta había desaparecido, dejándolo desnudo y temeroso de encontrarse con Dios. El pecado es la única verdadera desnudez; la única degradación; la única deshonra que nos hace temerosos de encontramos con Dios. Después de transgredir la orden divina, Adán fue prohibido de comer del árbol de la vida, porque el comer de su fruto sólo prolongaría una vida de pecado. Pero Cristo ha prometido: "Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios". "Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad" (Apocalipsis 2:7; 22:14) (Review and Herald, enero 26, 1897). El amor de Dios por el mundo no se manifestó porque envió a su Hijo, sino que, debido a su amor por la humanidad, envió a su Hijo al mundo, para que la divinidad, revestida con la humanidad, pudiera ponerse en contacto con la humanidad, al paso que la divinidad se aferraba de la divinidad. Aunque el pecado ha producido una separación entre el hombre y Dios, la benevolencia divina proveyó un plan para salvar ese abismo. ¿Qué material empleó? Una parte de sí mismo. El esplendor de la gloria del Padre vino a un mundo manchado por la maldición, y mediante su propio carácter divino, su propio cuerpo divino, salvó el abismo ... Las ventanas del cielo se abrieron, y los torrentes de la gracia divina descendieron a nuestro mundo tenebroso en cascadas de reconciliación ... Si Dios hubiera dado menos que eso, no hubiéramos podido ser salvos. Pero él dio a nuestro mundo con tanta abundancia, para que no pudiera decirse que podía amamos más. Considerando esto, cuán necia es la posición que a veces se adopta, pensando que habrá un segundo tiempo de gracia después que termine el primero. Dios ha agotado su benevolencia al derramar todo el cielo en un gran don para el hombre. Únicamente al comprender el valor de esta ofrenda, podemos comprender la infinitud. ¡Oh, cuánta es la anchura, la altura y la profundidad del amor de Dios! ¿Qué ser finito puede comprenderlo? .. Dios pide la totalidad de los afectos del hombre: todo su corazón, toda su alma, toda su mente y toda su fuerza. Reclama todo lo que le pertenece al hombre, porque él ha derramado todo el tesoro del cielo, al damos todo lo que poseía de una sola vez, sin reservar nada de lo más grande que el cielo puede hacer (Nuestra elevada vocación, p. 14)
Lunes 2 de abril: Dios y los profetas "Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas" (Amós 3:7). Antes de la entrada del pecado, Adán gozaba de una abierta comunión con su Hacedor. Sin embargo, desde el momento en que se separó de él por su transgresión, la raza humana no ha gozado de ese privilegio. No obstante, el plan de redención ha abierto un camino por el que los habitantes de la tierra pueden aún tener conexión con el cielo. Mediante su Espíritu, Dios se ha comunicado con los seres humanos impartiéndoles luz divina mediante las revelaciones dadas a sus siervos elegidos. "Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo" (2 Pedro 1:21) ... El Infinito, por medio de su Santo Espíritu, ha derramado luz en la mente y el corazón de sus siervos. Les ha dado sueños, visiones, símbolos y figuras. Y aquellos a quienes les fue revelada la verdad de esa manera, la declararon en lenguaje human0 ... En su providencia, el Señor ha decidido enseñar y amonestar a su pueblo de varias maneras: en ocasiones, por órdenes directas; pero mayormente por los escritos sagrados y el espíritu de profecía, les ha dado a conocer su voluntad. En los tiempos antiguos, Dios habló a los hombres por boca de los profetas y los apóstoles. En estos días les habla por los testimonios de su Espíritu. Nunca hubo un tiempo en el que Dios instruyera a los suyos con más fervor que ahora en lo que respecta a su voluntad y la conducta que quiere verles seguir. De especial valor para la actual iglesia de Dios en la tierra -los guardianes de su viña- son los mensajes de consejo y amonestación dados mediante los profetas, quienes han hecho claro cuál es eterno propósito en beneficio de la humanidad. En los escritos proféticos, su amor por la raza perdida y el plan para su salvación son claramente revelados (My Life Today, p. 40).
Martes 3 de abril: La revelación por medio de Jesucristo Cristo representó a su Padre ante el mundo, y ante Dios representa a los escogidos en quienes ha restaurado la imagen moral de Dios. Ellos son su herencia. A ellos dice: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre". "Nadie conoce ... al Padre ... sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar". Ningún sacerdote, ningún religioso por estricto que sea, puede revelar al Padre a cualquier hijo o hija de Adán (Comentario bíblico adventista, 1. 7, p. 926). Dios ha unido nuestros corazones a él con pruebas innumerables en los cielos y en la tierra. Mediante las cosas de la naturaleza y los más profundos y tiernos lazos que el corazón humano pueda conocer en la tierra, ha procurado revelársenos. Con todo, estas cosas sólo representan imperfectamente su amor. Aunque se habían dado todas estas pruebas evidentes, el enemigo del bien cegó el entendimiento de los hombres, para que éstos mirasen a Dios con temor, para que lo considerasen severo e implacable. Satanás indujo a los hombres a concebir a Dios como un ser cuyo principal atributo es una justicia inexorable, como un juez severo, un duro, estricto acreedor. Pintó al Creador como un ser que está velando con ojo celoso por discernir los errores y faltas de los hombres, para visitados con juicios. Por esto vino Jesús a vivir entre los hombres, para disipar esa densa sombra, revelando al mundo el amor infinito de Dios (El camino a Cristo, p. 9). Sólo Cristo pudo representar a la Deidad. El que había estado en la presencia deL Padre desde el principio, .el que es la expresa imagen del Dios invisible, fue d único capaz de cumplir esta obra. Ninguna descripción verbal podía revelar a Dios ante el mundo. Dios mismo debía ser revelado a la humanidad mediante una vida de pureza, una vida de perfecta confianza y sumisión ala voluntad de Dios, una vida de humillación tal que habría rehuido aun el más encumbrado será fin del cielo. Nuestro Salvador revistió su humanidad con divinidad a fin de hacer esto. Empleó las facultades humanas, pues sólo adoptándolas podía ser comprendido por la humanidad. Sólo la humanidad podía alcanzar a la humanidad. Vivió el carácter de Dios en el cuerpo humano que Dios le había preparado. Bendijo al mundo viviendo en la carne humana la vida de Dios, mostrando así que tenía el poder para unir la 'humanidad con la divinidad (Mensajes selectos, t. 1, pp. 309, 310) ¿Quién es Cristo? Es el Hijo unigénito del Dios viviente. Es, en su relación con el Padre, como una palabra que expresa el pensamiento: como .un pensamiento hecho audible. Cristo es la Palabra de Dios. Cristo dijo a Felipe: "El que me ha visto, ha visto al Padre". Sus palabras eran el eco de las de Dios. Cristo era la semejanza de Dios, el resplandor de su gloria, la misma imagen de su persona. Como un ser personal, Dios se ha revelado a sí mismo por medio de su Hijo. Jesús, el resplandor de la gloria del Padre, "la imagen misma de su sustancia", fue hallado en la tierra en forma de hombre. Vino al mundo como un Salvador personal. Ascendió a lo alto como un Salvador personal. Intercede en las cortes celestiales como un Salvador personal. Ante el trono de Dios ministra en nuestro favor "uno semejante al Hijo del hombre" (Apocalipsis 1:13) (Hijos e hijas de Dios, p. 23).
Miércoles 4 de -abril: Dios habla hoy El Señor nos revela su voluntad de tres maneras, para conducimos y capacitamos para conducir a otros. ¿Cómo es posible distinguir su voz de la de un extraño? ¿Cómo es posible distinguida de la voz de un falso pastor? Dios nos revela su voluntad en su Palabra, las Sagradas Escrituras. Su voz se revela también en sus actos providenciales; y la reconoceremos si no separamos nuestras almas de él siguiendo nuestros propios caminos, actuando conforme a nuestra propia voluntad, y siguiendo los dictados de un corazón no santificado, hasta el punto en que nuestros sentidos se han confundido de tal manera que las cosas eternas no se disciernen, y la voz de Satanás está tan disimulada que se acepta como la voz de Dios. Otra de las maneras en que se escucha la voz de Dios es mediante las apelaciones de su Santo Espíritu que impresionan el corazón y que luego se manifiestan en el carácter. Si tiene usted alguna duda acerca de cualquier tema, debe en primer lugar consultar las Escrituras. Si verdaderamente ha comenzado la vida de fe, usted se ha entregado al Señor para ser enteramente suyo, y él lo ha tomado para amoldado y labrado conforme a sus propósitos con el fin de que sea un utensilio para honra. Debe usted tener un ferviente deseo de ser moldeado en las manos de Dios y de seguido dondequiera que él lo guíe. Entonces usted estará confiando que él cumplirá sus -propósitos, mientras que al mismo tiempo usted está cooperando con él y obrando su propia salvación con temor y temblor. Hermano mío, usted encontrará esto dificil, porque todavía no ha aprendido por experiencia a reconocer la voz del buen Pastor, y esto lo hace dudar y lo pone en peligro. Usted debiera saber distinguir bien su voz (Testimonios para la iglesia, t. 5, pp. 483, 484). Que nadie enseñe cosas que el Redentor, el Dueño del hombre, de su cuerpo, alma y espíritu, no ha enseñado. No necesitamos ninguna enseñanza fantasiosa referente a la personalidad de Dios. Lo que Dios desea que sepamos de él está revelado en su Palabra y en sus obras. Las cosas hermosas de la naturaleza reflejan su carácter y su poder como Creador. Son su regalo a la raza humana, para mostrar su poder y demostrar que el es un Dios de amor (El ministerio médico, p. 122)
Jueves 5 de abril: Dios habla por medio de la Biblia "Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo" (2 Pedro 1:21). Dios encomendó la preparación de su Palabra inspirada a hombres finitos. Esta Palabra ordenada en libros, el Nuevo y el Antiguo Testamento, es la guía para los habitantes de un mundo caído, y por el estudio y obediencia a sus enseñanzas ni una sola alma perderá su camino al cielo. La Biblia nos muestra a Dios como autor de ella; y sin embargo fue escrita por manos humanas, y la diversidad de estilo de sus diferentes libros muestra la individualidad de cada uno de sus escritores. Las verdades reveladas son todas inspiradas por Dios (2 Timoteo 3: 16); y con todo están expresadas en palabras humanas. Y es que el Ser supremo e infinito ha iluminado con su Espíritu la inteligencia y el corazón de sus siervos. Les ha dado sueños y visiones, les ha mostrado símbolos y figuras; y aquellos a quienes la verdad fuera así revelada, han revestido el pensamiento divino con palabras humanas. ... La Biblia, perfecta como es en su sencillez, no corresponde a las grandes ideas de Dios; porque las ideas infinitas no pueden ser expresadas perfectamente por medio del instrumento finito del pensamiento. Dios se había propuesto hacer de la Biblia un libro de instrucción para toda la humanidad, en la niñez, en la juventud y en la edad adulta y que fuese estudiada en todo tiempo, Él dio su Palabra a los hombres como una revelación de él mismo ... Es el medio de comunicación entre Dios y el hombre (La fe por la cual vivo, p. 12). Las Escrituras fueron dadas a los hombres, no en una cadena continua de declaraciones ininterrumpidas, sino parte tras parte a través de generaciones sucesivas, a medida que Dios en su providencia veía una oportunidad adecuada para impresionar a los hombres en varios tiempos y en diversos lugares. Los hombres escribieron a medida que fueron movidos por el Espíritu Santo. Hay primero el brote, después el capullo y después el fruto; "primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga". Esto es exactamente lo que son las declaraciones de la Biblia para nosotros (Mensajes selectos, 1. 1, p. 23).
Viernes 6 de abril: Para estudiar y meditar Patriarcas y profetas, pp. 24-57; El conflicto de los siglos, pp. 7- 15.
|