Lecturas Devocionales para Adultos
Semana 28

6 de Junio al 12 de Julio del 2007
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SÁBADO 7 DE JULIO. FUENTE DE VIDA
Hablaba poco, y decía mucho. Era el profesor preferido. Casi no sonreía. Siempre serio y circunspecto, se movía despacio, lentamente, como si estudiase cada paso que iba a dar. Creo que hoy, yo subrayaría cada frase dicha por él. Mi profesor era una fuente de sabiduría. Años después lo encontré de nuevo. Estaba enfermo. Los años habían quebrantado su cuerpo, pero no habían afectado la sabiduría de sus palabras. Al escribir el devocional de hoy, me acuerdo de mi viejo profesor. La boca del justo es un manantial de vida. El manantial es la fuente de las aguas. Será inagotable mientras recoja las gotas de lluvia que mojan la tierra. Si no llueve, el manantial se acaba. La abundancia de sus aguas es consecuencia de la lluvia que viene de arriba, por tanto, si el manantial tuviese vida estaría mirando siempre a los cielos, consciente de que ellos son el origen de sus aguas. Es una figura simple, pero profunda. Dios es la fuente de la verdadera sabiduría. Si tú lo buscas todos los días, tu vida se tornará una fuente inagotable. Tus palabras serán agua para el sediento que agoniza en el desierto de este mundo. Tú serás el oasis donde los peregrinos cansados se detendrán para recibir valor, palabras de ánimo y de consuelo. Por dondequiera que vayas serás un manantial de refrigerio y fortaleza. A lo largo de la vida me he encontrado con personas como mi viejo profesor. Las aguas que bebí de esas fuentes me ayudaron a crecer, y abrieron mis ojos para ver el horizonte sin fin. Fueron instrumentos de Dios para mostrarme el camino. Bebe hoy de la fuente inagotable que es Jesús, recibe sus bendiciones para ser, a su vez, una bendición por donde vayas, en la jornada de este día. Una palabra tuya, dicha en el momento oportuno y de manera apropiada, puede cambiar el rumbo de muchas vidas. Puede ser que el resultado no lo veas hoy, pero un día, quién sabe, alguien escriba acerca de ti lo que yo estoy escribiendo acerca de mi viejo profesor. Que hoy sea un día de victoria: "Manantial de vida es la boca del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos".
DOMINGO 8 DE JULIO. RECONÓCELO
La alabanza es el instrumento divino para ayudarnos a enfrentar las tormentas de la vida. Los salmos nos muestran eso. La vida de David era una vida de persecución y lucha. Siempre, cuando se sentía abandonado, se preguntaba: "¿Por qué sucede esto conmigo?" Si el poeta Víctor Hugo viviese en los días de David, tal vez respondería: "los ojos no pueden ver bien a Dios, sino a través de lágrimas". Cuando todo anda bien damos por "entendido" que Dios está presente. Es necesario pasar por dificultades para ver al Señor como una realidad. En el salmo de hoy, David alaba a Dios por la tormenta. La tempestad, el cielo oscuro, los relámpagos y los truenos, en vez de asustarlo, llevaron su espíritu a adorar. Es más, el salmista encontraba motivo para adorar a Dios en todo. En el Salmo 8, alaba por causa de la luna y las estrellas. En el Salmo 19, adora por causa del firmamento y, aquí en el Salmo 29, porque oye el ruido ensordecedor del trueno. Una vida victoriosa necesita ser una vida de alabanza. La alabanza es la gratitud por la certeza de la existencia del sol, aunque sea de noche, o aunque la tormenta parezca dominar las circunstancias. En el versículo de hoy encontramos dos imperativos: Dar y adorar. Aunque parecidas, ambas palabras son similares, o tal vez diferentes, o complementarias. Una lleva a la otra. Dar gloria es reconocer a Dios como Dios, y adorar es someterse a su voluntad. El es Dios y nosotros somos criaturas. El salmista, en un corto salmo, de apenas 11 versículos, reconoce a Dios como Señor 18 veces, y en 7 ocasiones menciona la "voz de Jehová". Su adoración no es solo palabras cargadas de emoción. Es la disposición de obedecer la "voz del Señor". Y cuando tú estás dispuesto a obedecer a Dios no tienes porqué temer delante de las tormentas de la vida. Jesús es tu piloto y llevará tu barco al puerto seguro. ¿Cuáles son los desafíos que tienes por delante hoy? ¿Te sientes pequeño ante las circunstancias? Reconoce a Dios como tu Dios. Acepta ser guiado por él y verás, más pronto de lo que piensas, el sol brillando Otra vez. Y no olvides: "Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; adorad a Jehová en la hermosura de la santidad".
LUNES 9 DE JULIO. MIRA MÁS ALLÁ
Nunca nadie pierde por ser bueno. Aquello que a primera vista puede parecer derrota, es victoria, si la consecuencia es haber extendido la mano a quien necesitaba de ayuda. Es verdad que vivimos en un mundo de traición e ingratitud. Muchas veces las personas pagan el bien con el mal, pero el principio bíblico continúa siendo el mismo. Más temprano o más tarde, si tú eres generoso, recibirás la recompensa de tu generosidad. Hoy, todo puede parecer derrota, pero si tienes paciencia, muy pronto, a la vuelta de la esquina, del otro lado de la curva —porque la vida es una carretera con muchas curvas—, tú encontrarás la recompensa de tu generosidad. De acuerdo con la declaración de Salomón en el versículo de hoy, la prosperidad es la recompensa de las personas generosas. El sustantivo generosidad, en el original hebreo, proviene del verbo dússan, que literalmente significa "ser hecho gordo", en el sentido de recibir muchas bendiciones, riquezas, salud y dinero. Y, aunque todos esos beneficios son realidad en la vida de la persona generosa, la mayor bendición se menciona en la segunda parte del texto: "el que saciare, él también será saciado". La sed, en la Biblia, es usada como símbolo de los anhelos del corazón humano. La sed del alma no se mitiga con dinero o con cosas materiales. Hay en lo íntimo del ser un profundo e incomprensible deseo de estar bien con la vida en sí. El ser humano tarda en entender que ese deseo es el anhelo natural de estar en paz con Dios. Una persona egoísta se torna el centro del universo. Busca todo para sí. No tiene la capacidad de mirar fuera de su pequeño mundo de ambiciones personales. Esa manera de ver la vida lo transforma en un remolino de traumas y complejos que no lo dejan ser feliz. Todas las aguas del mundo no son suficientes para calmar la sed de su corazón. Pero cuando la persona deja de beber ella sola, y se preocupa en dar de beber a otros, descubre que finalmente encontró lo que tanto buscaba. Lo que tú recibes es proporcional a lo que tú entregas. Haz de este día un día de generosidad, no solo con las cosas que posees, sino también con tus sentimientos, "porque el alma generosa, será prosperada, y el que saciare, él también será saciado".
MARTES 10 DE JULIO. DEPENDE DE DIOS
En la parábola del hijo pródigo, después de haber despilfarrado todo, el hijo busca la ayuda de un hacendado rico que lo manda a cuidar puercos. Final triste para un judío. Los judíos no podían ni siquiera pasar cerca de un cerdo. La lección es que el socorro humano, por mejor que sea, es vano. Es un simple comprimido para el dolor de cabeza, cuando el problema es un tumor cerebral. Esto no significa que debamos rechazar los recursos humanos. Los médicos, abogados, arquitectos y enfermeras son necesarios. La tecnología, los remedios y el dinero son útiles, pero deben verse como instrumentos de solución y no como la solución en sí. El ser humano se decepciona por depositar su confianza en las propias fuerzas, en vez de ponerlas en Dios. Eso sucede individual y colectivamente. Sucedió también con Israel. El pueblo de Israel se olvidó de Dios en los tiempos de bonanza. Creía que los buenos vientos nunca pasarían, que la cosecha siempre sería abundante y que el sol siempre brillaría. Dios no discute cuando la criatura se apodera de la vida y vive como si el Creador no existiera. El Señor observa en silencio la insensatez humana. La vida se encarga de enseñarte que "vana es la ayuda de los hombres". Cuando el salmista escribió este salmo, Israel pasaba por uno de esos momentos. Las cosas no andaban bien. El salmista comienza diciendo: "Oh Dios, tú nos has desechado, nos quebrantaste; te has airado, ¡vuélvete a nosotros!" ¿Abandona Dios al ser humano? ¡Nunca! Es el hombre el que abandona a Dios. Después sufre, llora y se lamenta. El peso de la incertidumbre se posesiona de su corazón. Todos sus esfuerzos son vanos. Tampoco podría, pues, por ventura, ¿no es polvo? ¿No fue tomado del polvo y al polvo volverá? ¿Puede alguien construir un edificio sólido con polvo? El salmista aprendió esta lección al ver las tragedias de su pueblo. Todos necesitamos aprender. A veces con lágrimas, con gemidos, sin saber adonde ir ni qué hacer. Pero todos, más tarde o más temprano, necesitamos aprender a depender de Dios. Hoy, antes de salir de casa, dile a Jesús en tu corazón: "Danos socorro contra el enemigo, porque vana es la ayuda de los hombres".
MIÉRCOLES 11 DE JULIO. EL CONOCIMIENTO PRÁCTICO
La palabra traducida aquí como "sabiduría" o conocimiento, en el texto hebreo original es sékel, que significa literalmente inteligencia para resolver situaciones difíciles, como en el caso de Abigail, ante la insensatez de su esposo Nabal. Durante mucho tiempo los pastores de Nabal habían pastoreado sus ovejas en los campos de David, donde recibieron seguridad, protección y, muchas veces, comida. Ahora, David y sus hombres, andando por el desierto necesitaron alimento de Nabal -a quien la Biblia describe como "hombre perverso" e "insensato"—, pero él se negó a ayudar a aquel de quien siempre había recibido ayuda. Esto encolerizó a David y tomando 400 hombres fue allá con el propósito de destruir al ingrato y malvado Nabal. La esposa de este hombre perverso, Abigail, al enterarse de la actitud insensata del marido, salió al encuentro de David, llevando comida en abundancia y consiguió apaciguar la ira del futuro rey de Israel. La Biblia describe a Abigail como una mujer de buen entendimiento, el mismo término que Salomón usa en el proverbio de hoy* La sabiduría es, entre otras cosas, la capacidad para simplificar la vida hacerla sencilla, ser capaz de evitar problemas y encontrar soluciones. El hombre que actúa de ese modo "será alabado", dice el texto, refiriéndose al resultado natural de vivir con sabiduría. La mayoría de los problemas que enfrentamos podrían evitarse, especialmente en el terreno de las relaciones humanas. Las relaciones problemáticas desencadenan una vida problemática. Hay personas que son problemas ambulantes. Adonde van siempre "encuentran" problemas, ignorando que son ellas mismas las que crean las dificultades. ¿Cómo distinguir los asuntos de la vida que necesitan ser discutidos o evitados? ¿Cómo saber si vale o no la pena "pelear" por un punto de vista? La sabiduría es la única virtud que nos capacita para saber la diferencia. La sabiduría es un don que Dios concede a los que humildemente lo buscan, con el propósito de seguir sus consejos. Haz de este día un día de sabias decisiones. Aprende a renunciar, a pedir perdón o a cambiar de rumbo si fuere necesario, porque "según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón será menospreciado". * Cf. 1 Sam. 25:3.
JUEVES 12 DE JULIO. AYUDA DE LOS CIELOS
No es difícil romper las cadenas que esclavizan. No es imposible soltar los grillos que paralizan. Sabemos dónde está el problema y encontramos el remedio para ese tipo de opresión. Pero, ¿cómo luchar contra las cadenas que no vemos? ¿Cómo librarnos de los grillos que, disfrazados de complejos o traumas, paralizan las emociones? La obra de liberación que el salmista menciona hoy es algo que no está bajo el control humano. "El enviará desde los cielos, y me salvará", dice él. La liberación divina abarca todas las áreas de la vida. Dios necesita librar al ser humano de las debilidades, de las intenciones torcidas del corazón pecaminoso, de la ignorancia, del prejuicio y de la rebeldía. El salmista dice en el versículo 4: "Mi vida está entre leones". La mayoría de esos leones estaban dentro de él mismo, atormentándolo todo el tiempo. Los complejos impiden crecer. Sofocan, asfixian y nos llevan a cometer insensateces. David afirma que encontró ayuda procedente de los cielos. Ese auxilio llegó al afligido, en forma de "misericordia y verdad" o fidelidad, como también se traduce. Ambas cosas son atributos divinos que pueden encontrarse en la persona de Jesucristo. Cuando el ser humano deja de huir y se deja encontrar por el Señor Jesús, los grillos que le impedían ser feliz son finalmente destruidos. David vivió esa experiencia de manera dramática. Este salmo fue escrito mientras el salmista se escondía de Saúl, en las cuevas. En aquella ocasión, Saúl estaba en las manos de David, cuyo corazón seguramente cargaba penas y heridas, porque estaba siendo perseguido injustamente. Si matase al rey enemigo, estaría "actuando en consecuencia", pero el gran enemigo del futuro rey de Israel no era Saúl, era él mismo. Necesitaba vencer sus traumas y las heridas que llevaba en el corazón. De los cielos vino la ayuda en forma de misericordia y fidelidad para librarlo del veneno interior que su alma destilaba. Ese milagro puede también ocurrir en ti hoy, si clamas en tu corazón: "El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me acosa; Dios enviará su misericordia y su verdad".
VIERNES 13 DE JULIO. NO SE DESVÍE TU CORAZÓN
Los años que viví en la selva cumpliendo parte de mi ministerio, me enseñaron la importancia de no desviarme del camino. Muchas veces escogí caminos equivocados queriendo acortar distancias y siempre me salió mal. En la selva eso puede ser fatal. La vida está llena de caminos. Seductores, mentirosos, falsos y engañadores. La insensatez aparece presentada en el libro de Proverbios como una mujer bonita que pretende llevarte al ansiado valle de la felicidad. El cebo que usa es el placer. No hay nada malo en el placer porque está relacionado con los sentidos y éstos fueron establecidos por el Creador. La felicidad incluye placer, pero el placer no siempre incluye la felicidad. La búsqueda del placer por el placer, es locura. El fin es perdición y muerte. La realidad, en verdad, es que vivimos en un mundo en que las personas confunden felicidad con placer. El versículo de hoy contiene la advertencia divina sobre el peligro de desviarse. "No yerres en sus veredas", es decir, no andes perdido en sus caminos, refiriéndose a los caminos seductores de la necedad. No sé si tú estuviste perdido alguna vez. Un sentimiento de soledad y miedo se apodera del corazón. A medida que el tiempo pasa y el miedo aumenta, parece que tú quedas anestesiado. Ya nada importa. Caminas sin cuidado, no mides las consecuencias, y te acercas temerariamente al peligro. Esta es la figura que el sabio describe en el versículo de hoy. Cada vez que el ser humano se desvía voluntariamente de los caminos de Dios, va cayendo imperceptiblemente en el terreno del cinismo. La conciencia ya no le duele más. La persona queda insensible y avanza en la senda de su autodestrucción. Vive con sabiduría. Revive tus sueños, lucha por las personas que amas, por los valores y principios que vienen del Señor, y camina victorioso en la conquista de tus ideales. No salgas hoy para cumplir tu agenda sin tener la seguridad de que estás andando en los caminos de Dios. Aprende a desconfiar de tus "instintos" y a ser más obediente a los consejos divinos. "No se aparte tu corazón a sus caminos; no yerres en sus veredas".
Por Ing. Gabriel Nina Brito Miembro del equipo de Ministerios PM
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