Versículos de estudio propuestos por el autor para esta semana:
Génesis 3:4,5; Ezequiel 28:14-17; Isaías 14:13, 14; Job 1:8-11;
Apocalipsis 12:7-9.
1.
Introducción
Resulta evidente que para comprender el sentido pleno de la
expiación (solución frente al pecado),
es útil una
comprensión clara sobre el origen del pecado.
Sin embargo, entre los cristianos existen diferentes creencias
en relación a dicho origen, muchas de las cuales no pueden ser
sostenidas con la Biblia. Y como siempre decimos, es mejor dejar
las especulaciones humanas al margen de la Biblia para no caer
en errores doctrinales.
2. Lo
que dice la Biblia sobre el origen del pecado
2.1. Dios no es autor del pecado
La Biblia es muy clara sobre la no responsabilidad de Dios
en relación al origen del pecado.
“Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios;
porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no
tienta a nadie. Sino que cada uno es tentado cuando es
llevado y seducido por su propia pasión. Después, cuando la
pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado
es consumado, engendra la muerte” Santiago 1:13-15 (LBLA -
destacado nuestro)
“Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os
anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna”
1 Juan 1:5 (LBLA - destacado nuestro)
Por tanto, Dios no es autor del pecado, ni responsable del
mismo.
2.2. El pecado humano tiene relación directa con el “pecado
original” de Satanás
“El que practica el pecado es del diablo, porque
el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios
se manifestó con este propósito: para destruir las obras del
diablo” 1 Juan 3:8 (LBLA - destacado nuestro)
“Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los
deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el
principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no
hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia
naturaleza, porque es mentiroso y el
padre de
la mentira” Juan 8:44 (LBLA - destacado
nuestro)
El Diablo, nombre propio de Satanás (el
que acusa o “acusador“), es
mentiroso,
homicida (Juan 8:44) y
pecador
(1 Juan 3:8)
desde el
principio. Y por serlo “desde
el principio” (o el primero), todos los
pecados humanos le preceden, y por tanto, también, según
la Biblia, dichos pecadores le pertenecen.
Por tanto, el pecado no comienza en Adán y Eva, sino que les
antecede el del Diablo.
De hecho, según el propio registro bíblico, la mentira
y engaño de la serpiente (Genesis 3) es anterior al propio
pecado de Eva y Adán, otra prueba
irrefutable de que el pecado no comenzó en Adán y Eva.
3.
¿Qué dice la Biblia sobre “Lucifer”?: Interpretando Ezequiel
28:14-17 e Isaías 14:13-14
3.1. El “lucero
de la mañana”
en el Nuevo Testamento
En las Escrituras no aparece la palabra “Lucifer” (que
proviene del latín (lux:
‘luz’ +
fero:
‘llevar’ = “portador de luz”). Sin embargo, el significado “portador de luz” es el equivalente a la
palabra griega
φωσφορος
(fosforos),
y a la frase “αστερα
τον
πρωινον“
(estrella/lucero
de la mañana). Ambas expresiones sólo
aparecen en el NT 3 veces:
“Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual
hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que
brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el
lucero de la mañana (φωσφορος)
aparezca en vuestros corazones” 2 Pedro 1:19
(LBLA - destacado nuetro)
“‘Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, LE
DARE AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES; Y LAS REGIRA CON VARA DE
HIERRO, COMO LOS VASOS DEL ALFARERO SON HECHOS PEDAZOS, como
yo también he recibido autoridad de mi Padre; y le daré el
lucero de la mañana (αστερα
τον
πρωινον)”
Apocalipsis 2:26-28 (LBLA - destacado nuestro)
“Yo, Jesús, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio
de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y la
descendencia de David, el lucero resplandeciente de la
mañana (ο
αστηρ
ο λαμπρος ο
πρωινος)”
Apocalipsis 22:16 (LBLA - destacado nuestro)
Estas tres expresiones de “lucero/estrella
de la mañana“, que aparecen en el NT,
hacen
referencia a Jesús (Apocalipsis 22:16), que
aparece en los corazones de los creyentes (2
Pedro 1:19) y que los hace
partícipes de la misma (Apocalipsis
2:26-28).
Es así como el
Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del
nuevo testamento exhaustivo, W.E. Vine, pág.512
(término “Lucero
de la mañana”) lo resume de la siguiente manera:
“fosforos
(φωσφορος, 5459), (fos,
luz;
fero, portar), lit: “portador de luz”. Cf. el
término castellano fósforo. Se usa del lucero de la mañana
(2 P 1.19), donde indica la salida de la luz de Cristo como
el cumplimiento personal, en los corazones de los creyentes,
de las Escrituras proféticas concernientes a su venida para
recibirlos a sí mismos”
Por tanto, en el Nuevo Testamento no hay referencia a
“Lucifer” (o su significado), en relación al nombre propio
de Satanás o Diablo, sino que por el contrario, el “portador de luz” es Jesús.
3.2. El “lucero
de la mañana”
en el Antiguo Testamento
Entonces
¿De dónde se desprende la idea de “Lucifer” como
nombre propio de Satanás? Algunos teólogos han
querido ver a Satanás en la descripción del “Lucero
de la mañana” (”Lucifer” en la versión King
James) descrita en
Isaías 14:12.
“¡Cómo has caído del cielo,
oh lucero
de la mañana, hijo de la aurora! Has
sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las
naciones” Isaías 14:12 (LBLA - destacado nuestro)
Sin embargo, debemos notar lo siguiente: (1) En dicho
versículo no se menciona a Satanás, y es el único versículo
del Antiguo Testamento donde se menciona al “lucero
de la mañana“; y (2) Si lees
Isaías
14:1-23, verás que según el contexto, el “lucero
de la mañana” se refiere innegablemente al
Rey de Babilonia.
Así lo describe, también, la nota a pie de página sobre
Isaías 14:12, en la VRV 95:
“Aquí se compara al rey de Babilonia con el
lucero,
hijo de la mañana, astro que los cananeos tenían
por un dios que había querido ponerse a la cabeza de los
demás dioses (v. 13). Ese dios, según creían los cananeos,
habitaba en un
monte
ubicado en un lejano punto en el
norte.
Con esta imagen, el autor ridiculiza el orgullo y la
arrogancia del rey de Babilonia, insinuando que también él
será derribado como aquel dios pagano. Cf. el pasaje sobre
la caída del rey de Tiro en Ez 28.11-19″ Nota a Isaías 14:12
en la VRV 95.
Por otro lado, algunos argumentan que la descripción de
Ezequiel 28:11-19 se aplica a Satanás, y por
consiguiente al “Lucero
de la mañana” de
Isaías
14:12. Sin embargo, el contexto claramente
muestra que dicha descripción se refiere al
Rey de
Tiro. A continuación los versículos de su
descripción:
“Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: Hijo de hombre,
eleva una elegía
sobre el
rey de Tiro y dile: “Así dice el Señor
DIOS: ‘Tú
eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría y
perfecto en hermosura. ‘En el Edén estabas, en el huerto de
Dios; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el
topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el
zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de
tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que
fuiste creado fueron preparados. ‘Tú, querubín protector de alas
desplegadas, yo te puse allí. Estabas en el santo monte de
Dios, andabas en medio de las piedras de fuego. ‘Perfecto
eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que
la iniquidad se halló en ti. ‘A causa de la abundancia de tu comercio
te llenaste de violencia, y pecaste; yo,
pues, te he expulsado por profano del monte de Dios, y te he
eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de
fuego. ‘Se
enalteció tu corazón a causa de tu hermosura;
corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Te arrojé
en tierra,
te puse
delante de los reyes, para que vieran en ti
un ejemplo. ‘Por la multitud de tus iniquidades,
por la
injusticia de tu comercio, profanaste tus
santuarios. Y yo he sacado fuego de en medio de ti, que te
ha consumido; y te he reducido a ceniza sobre la tierra
a
los ojos de todos los que te miran. ‘Todos
los que entre los pueblos te conocen
están asombrados de ti; te has convertido en terrores, y ya
no serás más.’ Ezequiel 28:11-19 (LBLA - destacado nuestro)
La “elegía” está dirigida al Rey de Tiro (versículo 12). “Elegía”
es, según el DRAE, una “composición poética del género lírico, en que se
lamenta la muerte de una persona o cualquier otro caso o
acontecimiento digno de ser llorado, y la cual en español se
escribe generalmente en tercetos o en verso libre. Entre los
griegos y latinos, se componía de hexámetros y pentámetros,
y admitía también asuntos placenteros“.
Por tanto se utiliza una figura poética y lírica respecto de
la desgracia que le acontecerá al Rey Tiro, producto de la “abundancia de su comercio“.
Por último, algunos teólogos relacionan
Lucas
10:18 y
Apocalipsis 8:10; 12:7-9, con las
referencias ya citadas de Ezequiel e Isaías, explicando así
que Satanás era el “lucero
de la mañana” o “Lucifer”
que cayo del cielo. Sin embargo, bíblicamente, no existe
ninguna manera de relacionar dichos pasajes, y dar una
explicación clara a dicha conexión.
4.
Conclusión
sobre Satanás como Lucifer o el “lucero
de la mañana“
Por tanto, bíblicamente, no podemos afirmar que
Ezequiel
28:14-17 y/o
Isaías 14:13-14 se refieran a Satanás, y que el
mismo se llamaba Lucifer antes de su caída. Por el contrario, sí
podemos afirmar que (1) en el Antiguo Testamento, el “lucero
de la mañana” de Isaías se aplica al Rey de
Babilonia, y la elegía de Ezequiel se aplica al Rey de Tiro; (2)
en el Nuevo Testamento el “lucero
de la mañana” es Jesús; (3) en la Biblia no aparece
el nombre propio de Lucifer, salvo en la versión King James que
no responde al original hebreo; y (4) no hay forma bíblicamente
legítima de relacionar al “lucero
de la mañana” con Satanás.
Sin embargo esta confusión, que la Biblia despeja claramente,
no debe desviar nuestra atención sobre lo que SÍ dice la Biblia,
y que hemos descrito en el epígrafe 2, a saber: (1) Dios no es
culpable, ni originador del pecado, y (2) Satanás ha pecado
antes que el hombre, haciendo al hombre “suyo” (esclavo o “peteneciente
a“)
cuando peca.
Por lo demás, el origen del pecado es un misterio, y se debe
tener la honestidad intelectual de aceptar nuestra ignorancia, y
no pretender desvelar por medios bíblicamente dudosos, lo que no
ha sido claramente revelado.
NOTA
FINAL: Sobre el “Ataque
a Dios” (Día lunes), “El
pecado y la Ley de Dios” (Día martes) y “El
pecado como rebelión contra el gobierno divino” (Día
miércoles) tendremos tiempo de hablar más adelante. Para
explicar la idea del pecado como rebelión, transgresión de la
Ley, enemistad con Dios, y otras muchas acepciones del pecado en
la Biblia, es necesario dedicar más tiempo (que tendremos
ocasión a lo largo de todo el trimestre).