
Crisis cósmica: la fractura del orden establecido por Dios

Lección 2

Para el 11 de Octubre del 2008
Para entender de un modo más claro, cómo la fractura del orden establecido por la ley de Dios con la aparición del pecado en el corazón de Lucifer, repercute en todo el universo creado, proponemos enfocar brevemente la opinión de algunos de los más reputados teólogos contemporáneos explicándonos tres diferentes contextos acerca del origen, la evolución y el desarrollo del pecado: El pecado fundamental, el pecado original y el pecado personal.
Pecado fundamental: Rebelión contra el amor de Dios
El pecado fundamental es la raíz inicial del pecado en el cielo. Ese origen cósmico del pecado, se inició en el cuestionamiento de ciertas criaturas al amor y el carácter de Dios. En términos de Billy Graham el pecado que germinó en Lucifer, además de ser “una revuelta contra Dios. Es el establecimiento de una falsa independencia, la substitución de la vida para Dios, por la vida del yo". (1) El pecado fundamental nace, pues, de aquel intento del querubín caído por “irreconocer a Dios como Dios,”y cuestionar que la vida de toda criatura “es y viene de Dios.” (2) El pecado en esencia es rebelión, pero una rebelión intencional y consciente contra el santo carácter de Dios, el desafió abierto y literal a su gobierno divino. Siendo que "la ley de Dios es el trasunto de su carácter y únicamente los que la obedezcan serán aceptos por él. Toda desviación de la obediencia a la ley de Dios es rebelión."(3)
La base primaria del origen del pecado fueron la envidia, la codicia y el envanecimiento. “Y, codiciando los honores que el Padre Infinito había concedido a su Hijo, este príncipe de los ángeles (Lucifer) aspiraba a un poder que sólo Cristo tenía derecho a ejercer.”(4)
Lord Byron en El Misterio de Caín sugiere que “Lucifer no ama ni cree que Dios ame. Es una personificación desmesurada del orgullo, bello y seductor, inadaptado, rebelde y quiere poseer toda la ciencia que extingue el amor.” (5)
Pecado Original: Rebelión de la raza humana.
El pecado original es el segundo acto de desobediencia a Dios de algunas de sus criaturas. Fue el acto personal de Adán y Eva, de ignorar las instrucciones divinas con la consecuente depravación de la raza humana, y la realidad de que a partir de ese pecado inicial en la tierra, todo ser humano nace con una inclinación natural al mal y recibe como paga o condena por dicha desobediencia: la experiencia de la muerte. San Pablo confiesa esa maldición del pecado original que cohabita en su ser: “Miserable hombre de mi! ¿Quien me liberara de este cuerpo de muerte?" Rom 7:24. (6)
"Toda ley moral es mas que una prueba: es para el propio bien del hombre. Todas las leyes que Dios ha dado han sido para bien del hombre. Si este las quebranta, no solo se rebela contra Dios: se perjudica él mismo". (7)
El hombre ha querido, copiando la misma actitud prometeica de los Ángeles caídos, el querer ser como Dios, igualarse a él. Cuando Satanás logra engañar a Eva, extiende la rebelión contra lo divino al Edén creado, y se convierte automáticamente en El dios de este mundo (2 Cor 4:4) y príncipe de la potestad del aire (Ef. 2:2). Aunque Satanás haga todo esto y en el Apocalipsis, sin embargo, se le describe como un dragón o una serpiente (animales sagrados en el paganismo) y como “acusador”, “enemigo” , “maligno” y “tentador por excelencia”, el creyente no puede justificar su pecado y culpar al Diablo por sus acciones. Cada quien tiene la facultad de elegir.
El filosofo humanista Jacques Maritain concede esta premisa al declarar el ser humano “un centro de libertad puesto frente a las cosas, al universo, al mismo Dios”. (8) Esa libertad, ese libre albedrío “sustenta la primera ley humana que los antiguos llamaban ‘ley no escrita’ y que el pensamiento cristiano denomina ley natural”. (9)
Al dotar al ser humano con libre albedrío, Dios manifiesta su verdadero carácter, pues conceder a sus seres creados la oportunidad de elevarse como entes racionales e inteligentes y no como criaturas robotizadas. Dios aprecia por sobre todas las cosas, “el servicio que nace del amor, de la comprensión y del aprecio de su carácter”. Como consecuencia, “no halla placer en una obediencia forzada, y otorga a todos libre albedrío para que puedan servirle voluntariamente. "(10)
Pecado personal: La culpabilidad individual.
En el pecado personal interviene directa e inmediatamente la propia voluntad de la persona culpable, el ejercicio del libre albedrío. Mientras el pecado original explica lo que somos, y está en la esfera de nuestra naturaleza, el personal se refiere a las transgresiones cotidianas de la conducta que merecen justificación. El pecado original no desaparece de nosotros, el personal es imputado por la gracia de Cristo cuando el hombre le confiesa a él, sin intermediarios, sus pecados y faltas.
Siempre es una decisión individual y particular de cada ser humano y creyente, el elegir el camino del bien y del amor, amparado en la gracia expiatoria de la salvación , o el seguir la voz del diablo quien “tienta a los creyentes a cometer inmoralidades( 1 Cor 7:5) los incita a mentir (Hechos 5:3), les siembra dudas (Gen 3:1-5, los instiga a los celos (Sant.3:13-16), Les alienta el orgullo espiritual (Tim 3: 6), los acusa y desacredita ante Dios (Job 1:6-11, Apoc. 12:10), les obstaculiza la respuesta a las oraciones (Dan 10:12)" (11)
Dios y el pecado.
El origen del pecado no se atribuye a Dios. Es un misterio que se ha mantenido, en parte, velado al entendimiento y el raciocinio de la finitud humana Aunque “es imposible explicarse del todo “sin embargo, se puede comprender suficientemente lo que atañe al origen y a la disposición final del pecado, para hacer enteramente manifiesta la justicia y benevolencia de Dios en su modo de proceder contra todo mal. “(12)
En consonancia con esa verdad, la Biblia ratifica que la naturaleza del pecado es, primero, una desobediencia de carácter moral (Rom 1:18), segundo, desobediencia de carácter absoluto, pues no existe un termino medio entre el bien y el mal (Lc 11:23), desobediencia que se contrapone al carácter santo de Dios (Rom 1:32), desobediencia que produce culpa y sufrimiento ( Job14:4, Ef. 2:30), desobediencia que se manifiesta no solo en actos, sino también en hábitos y disposiciones del interior Rom. 7:7) (13)
Otro punto a destacar es el de que la Biblia sustenta la realidad del pecado como una rebelión activa manifiesta en actos de maldad de una persona, pero también la asocia a cierta indiferencia pasiva: saber hacer lo bueno y no hacerlo (Sant 4:7) (14)
Conclusión
La lección de esta semana nos pone de cara a la poca información que refiere la biblia respeto al misterio de la iniquidad. Lo que aprendemos de todo lo estudiado es que:
a. El origen cósmico del pecado, tuvo de base el cuestionamiento de ciertas criaturas angelicales al amor y el carácter de Dios.
b. El pecado en esencia es rebelión, pero una rebelión intencional y consciente contra la ley Dios, el desafió abierto y literal a su gobierno divino.
c. Lucifer aspiraba a un poder que sólo Cristo tenía derecho a ejercer.
d. La envidia, la codicia y el envanecimiento fueron el germen del pecado fundamental o inicial.
e. El hombre, copiando la misma actitud prometeica de Lucifer y los Ángeles caídos, intenta ser como Dios, igualarse a él, y con ello se acarrea a sí mismo maldición, desamparo y muerte.
f. El origen del pecado no puede atribuirse a Dios. Es un misterio que se ha mantenido, en parte, velado al entendimiento y el raciocinio de la finitud humana
g. La aparicion del pecado era una posibilidad debido a que Dios habilita a sus criaturas con la facultad de elegir inteligentemente entre el bien y el mal.
h. "Todas las leyes que Dios ha dado han sido para bien del hombre. Si este las quebranta, no solo se rebela contra Dios: se perjudica él mismo"
1. Billy Graham.. World Aflame pag. 78.
2. Carlo Maria Martín. Las confesiones de San Pablo. Ediciones Paulinas pag 46-47
3. E.G. de White. En lugares celestiales, pag. 361).
4. E.G. White. El conflicto de los siglos, pp. 547, 548
5. Citado por Adda Montalvo. Letras con olor a azufre. http://archive.laprensa.com.sv/20021104/revista_dominical/rdo3.asp
6 Francisco Lacueva. El Hombre: su grandeza y su miseria. El pecado personal, pag. 188 y 189.
7. Billy Graham "EL mundo en llamas". pag 79
8. Jacques Maritain. Les negrees du saviour. 1983. pag 679
9. Juan Jesús Alvarez. Una filosofia humanista para una educación personalista: Jacques Maritain . Ver ensayo complet(dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=2469866&orden=90796).
10. E.G.deWhite. “.Exaltad a Jesús”, p. 44
11. Ron Rhodes, R. J. Ericson. Encuéntrelo rápidamente en la Biblia. pag 275.
12. E.G.De White. “El conflicto de los siglos”, pag. 546
13. Francisco Lacueva. Formación teológica evangélica. El Hombre su grandeza y su miseria. El pecado personal, pag. 159)\.
14. Joe Musser. Dilema de un escéptico pag 292
EL licenciado Joel Regalado, a autorizado a Ministerios PM a publicar sus resúmenes de la lección de la Escuela Sabática, en el Centro Internacional para el Estudio de la Escuela Sabática de Ministerios PM
Joel Regalado.
Egresado de la Universidad Adventista Dominicana.
Licenciado en Educación, Concentración en Teología y Lingüística
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