Los medios de comunicación de Dios

Por: Teófilo Ferreira

Lección 1

Para el 3 de Enero del 2009


 

 

Introducción:

 

Nuestro amoroso Dios es un Dios de comunicación.  Desde el mismo comienzo, Él se ha comunicado con su creación.  De hecho, no solo se comunica con nosotros, también desea que nosotros nos comuniquemos con Él.  Además, invita a su pueblo a comunicarse entre sí de la misma manera amorosa.

 

I.  LOS TÉRMINOS DE COMUNICACIÓN DEL ANTIGUO TESTAMENTO HEBREO

 

    La Biblia hebrea usa varios términos para describir los medios de comunicación de Dios.

 

1)      “Decir” (Hebreo: amar)

 

Las Escrituras se abren con las palabras hebreas famosas que son traducidas: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).  Note que inmediatamente después del verbo “crear” que identifica a Dios como el supremo Creador del universo, el verbo siguiente que se refiere a Dios lo describe como un comunicador.  Este es el verbo “decir”.  Por cierto, el registro inspirado afirma que en el primer día de la semana de la creación “Dios dijo, sea la luz” (Génesis 1:3).  Él pudo haber creado nuestro mundo sin hacer uso de las palabras, pero Él eligió hablar y comunicarse oralmente.    


 

2)   “Llamar” (Hebreo: qara)

 

      El segundo verbo de comunicación usado en referencia a Dios en la Biblia es “llamar” (Génesis 1:5; 3:9).  Este casi siempre lleva la connotación de “gritar”.  Es interesante que cuando Adán y Eva pecaron y se escondieron de Dios, dos verbos de comunicación son usados en la misma oración para describir las acciones de Dios:  “Y llamó Jehová Dios al hombre y le dijo: ¿Dónde estás tú?” (Génesis 3:9)  Dios no solamente habló a Adán cuando estaba escondido y no respondía, Él también lo llamó en voz alta.  Sin ser irreverente, podemos describir este encuentro entre Dios, Adán y Eva como el primer juego de “las escondidas”.

 

      Parece que Dios jugó con ellos este juego que muchas veces jugamos con nuestros hijos pequeños.  Los niños gozan escondiéndose e imaginan que los adultos no saben donde están.  Si sabemos jugar bien, tomaremos nuestro tiempo para “encontrarlos”.  Adán y Eva, así como niños, se escondieron. Aparentemente no se dieron cuenta que era imposible esconderse de Dios, detrás de los árboles en un exuberante jardín (Génesis 3:8).  Entonces, Dios amorosamente hizo el “juego” y preguntó,  “¿Dónde estás?” como si Él no supiera.

 

      Hoy, Dios aún llama a sus hijos descarriados.  Él nos llama una y otra vez, aún cuando nosotros intentamos escondernos y no queremos comunicarnos con Él.  De hecho, porque aceptamos su llamado es que estamos aquí hoy adorando en su presencia.


 

3)   “Hablar” (Hebreo: dabar)

 

      El tercer verbo de comunicación usado en conexión con Dios es “hablar”.  En hebreo, el término generalmente conlleva un significado de forastero.  Por ejemplo, se usa la expresión “Diez Palabras” que generalmente es traducida como los “Diez Mandamientos” (Deuteronomio 4:13; 10:4).  Las “Diez Palabras” fueron la base del pacto de Dios con la humanidad.  Por esta razón las dos tablas que las contienen se conservaban en el arca del pacto que estaba localizado en el lugar santísimo del santuario.  La expresión, “Diez Palabras”, distingue este conjunto de diez principios de todas las otras leyes y mandamientos hebreos.  Tal distinción llega a ser lo más relevante si la conectamos a las “Diez Palabras” del Antiguo Testamento con su autor, la Palabra (dabar en hebreo; logos en griego) en el Nuevo Testamento. Por lo tanto no es sorprendente que Jesús afirme que sus “palabras” (mandamientos) nunca perderían su validez.  Las “Diez Palabras” expresan el código de amor del pacto de Dios con nosotros, lo que fue confirmado en la cruz del Calvario, renovado y sellado, de una vez y para siempre por la sangre preciosa de Jesús.


 

4)   “Revelar” (Hebreo: galah)

 

      El cuarto verbo usado en la Biblia para expresar los medios de comunicación de Dios es “revelar”.  Leemos en Deuteronomio 29:29: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley”.  Notamos con gran asombro que aún cuando el pecado ensanchó la brecha entre Dios y la humanidad, Dios nunca dejó de comunicarse.  De hecho, de manera contraria a las enseñanzas de otras religiones del mundo donde los seres humanos sienten que a través de sacrificios y ofrendas deben apaciguar el enojo de sus dioses, nuestro amoroso Dios siempre ha tomado la iniciativa para reconciliarnos con Él.  Continuamente, invita a sus hijos para reestablecer la comunicación perdida con Él.

 

II.  LOS AGENTES DE COMUNICACIÓN DE DIOS – CÓMO SE COMUNICA.

 

1)  A través de sus profetas (Hebreo: nabi).

 

    Originalmente, el término hebreo para “profeta” fue usado en el contexto de un portavoz general.  De esa manera, Aarón fue llamado el profeta de su hermano Moisés (Éxodo 7:1).  Sin embargo, en el mismo contexto el término también fue usado para referirse a Moisés como el portavoz de Dios.  En el Antiguo Testamento, los profetas fueron elegidos por Dios hasta el tiempo de Malaquías.  Después Dios decidió poner a la vista a su más grande profeta, Juan el bautista, para preparar el camino del Señor Jesucristo.  Entonces vemos que al elegir a alguien para ser su portavoz o profeta, Dios ha estado revelando sus mensajes vía agentes humanos a través de toda la historia de la tierra.

 

    En Amós 3:7 leemos, “Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”.  Dios ha cumplido fielmente sus promesas, sin dejar que su pueblo viva ansioso con respecto a lo que pasará mañana.  Esto es una parte del mensaje que el llamado profético de Dios, la gente de los últimos tiempos estará dando.  Él también suplica que su pueblo nunca desprecie su Palabra como fue revelada a través de sus profetas.  De esta manera, en su ambiente original, la siguiente amonestación llega a ser aún más relevante cuando recordamos lo que se encuentra en el último libro de la Biblia hebrea: “Creed a Jehová vuestro Dios, y seréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.”  (2 Crónicas 20:20)   


 

2) A través de sus sacerdotes (pastores)

 

      Los sacerdotes del Antiguo Testamento fueron agentes humanos nombrados por Dios para proveer comunicación entre las personas y Él.  De esta manera, mientras los profetas se comunicaban entre Dios y sus hijos, los sacerdotes se comunicaban entre Israel y Dios.  Aunque los sacerdotes pertenecían a la familia de Aarón y sus descendientes, los profetas fueron siempre elegidos individualmente por Dios mismo.

 

      Respecto a los sacrificios ofrecidos por los sacerdotes, vale la pena recordar que estos nunca acallaron a Dios. Los sacrificios eran puentes simbólicos que prefiguraban nuestro Puente supremo, Cristo Jesús.  Ellos no tenían valor por sí mismos. Ningún sacrifico podría haber tenido ningún significado, si Jesús no hubiera logrado el éxito en su supremo sacrificio en la cruz; debido al Calvario, Él ha llegado a ser nuestro Puente, nuestro Sumo Sacerdote, nuestro Abogado y como tal, nuestro único medio para reestablecer la comunicación con Dios el Padre.

 

3)   A través del Urim y el Tumim.

 

      Por un tiempo limitado en el Antiguo Testamento, Dios se comunicó con el pueblo de Israel a través del Urim y Tumin, dos piedras incrustadas en la pechera del sumo sacerdote (compare Éxodo 28:30)  Dios revelaba su voluntad a través de un “si” o un “no” de acuerdo a la manera que las piedras brillaban extra naturalmente.

 

4)   A través de los animales.

 

      Tan increíble como puede parecer, cuando los seres humanos rehusaban oír los mensajes de Dios, no vacilaba en hablar a través de los animales.  ¿No llamó Dios a los animales a entrar al arca de Noé después que muchos seres humanos rehusaron obedecer? ¿No corrigió Dios a Balaan a través de un burro cuando el profeta obstinadamente persistió en seguir su propio camino (Números 22:28-30)? ¿No habló Dios al pez que tragara a Jonás cuando el profeta se negó ir a Nínive (Jonás 2:10)? Si aún los animales escuchan a Dios, ¿no deberían nosotros también escucharlo?          


 

5)   En “varios caminos”

 

      Hebreos 1:1 nos dice que “Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas”.  Elena G. White escribió:  “El sistema de educación instituido al principio del mundo, debía ser un modelo para el hombre en todos los tiempos.  Como una ilustración de sus principios se estableció una escuela modelo en el Edén, el hogar de nuestros primeros padres.  El jardín del Edén era el aula, la naturaleza el libro de texto, el Creador mismo era el Maestro, y los padres de la familia humana los alumnos” (La Educación, pág. 20)

 

      Mas tarde, muchos años después de la caída de la humanidad, David cantaba, “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos” (Salmos 19:1; compare con Job 9:7).  Ciertamente, Dios siempre ha usado la creación como uno de sus “varios caminos” para comunicarse con nosotros.


 

6)   A través de su Hijo.

 

      Cuando parecía que la comunicación entre Dios y los seres humanos no podía continuar, Dios nos habló a través de su Hijo (compare con Hebreos 2). Como un resultado, por los méritos de Cristo nosotros ahora tenemos acceso permanente al trono de Dios.  Así, las líneas de comunicación permanecerán abiertas para siempre, mientras mantengamos una relación y un diálogo con Él.  Y aún más, si nos escondemos como lo hizo Adán y Eva, el Espíritu Santo está presente para invitarnos cariñosamente a arrepentirnos y restaurar nuestra comunicación con Dios.  Mis amigos, en la primera venida de Jesús, el pueblo de Dios entró en la carrera final decisiva para alcanzar la eternidad.  Cuando Jesús venció la muerte después de ser crucificado en la cruz del Calvario, la humanidad fue capacitada para entrar en comunicación directa con Dios a través de Cristo Jesús.       


 

7)   En los tiempos del Nuevo Testamento.

 

      ¿Dios detuvo su comunicación a través de sus profetas?  El pueblo judío pensaba que ellos eran los que quedaban después de la muerte de Malaquías en los tiempos del Antiguo Testamento.  Pero Dios decidió llamar a otro profeta, en este tiempo el más grande de todos ellos, Juan el Bautista. En un tiempo cuando casi nadie seguía a Dios, Juan fue llamado a preparar el camino para el unigénito Hijo de Dios, nuestro Salvador, Jesús el Mesías.  No es por accidente que las primeras palabras registradas por Mateo concernientes al mensaje de Juan fueron las mismas palabras usadas por Jesús cuando Él comenzó su ministerio: “Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:2; 4:17).

 

      Aún hoy, aquellos quienes aceptan a Jesús como su Salvador son elegidos y escogidos para llegar a ser sacerdotes y discípulos/mensajeros para anunciar las buenas nuevas de su reino.  Desde los días cuando Cristo vivió aquí en la tierra, estas buenas nuevas han sido predicadas en todo lugar.  El evangelista, Mateo cita las palabras de Jesús proclamadas, “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio a todos los gentiles; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14).  Hoy estamos viendo lo que está pasando.  El evangelio del reino está siendo predicado en todos los rincones de la tierra. ¡Alabado sea Dios! Pero aún más, el mensaje del reino no es solamente para ser proclamado, es también para ser vivido por cada uno de nosotros (compare Romanos 14:17).

 

III.  LOS MEDIOS ESPECIALES DE COMUNICACIÓN DE DIOS EN LOS TIEMPOS MODERNOS.

 

       1)  Los verdaderos profetas de Dios.

 

Algunos mensajes difíciles comunicados al profeta Daniel en el Antiguo Testamento fueron dramáticamente aclarados por Juan el Revelador en el Nuevo Testamento.  El libro de Apocalipsis nos aclara que el gran conflicto entre Dios y Satanás se acerca al fin.  Este es el secreto primordial no revelado explícitamente en el libro de Daniel.

 

La Iglesia Adventista del Séptimo Día fue llamada a la existencia para confirmar que Jesús retornaría muy pronto a la tierra.  Los mensajes especiales contenidos en Daniel 8, así como en Apocalipsis 12-14 deben ser proclamados con énfasis particular.  A pesar que la Iglesia Adventista reconoce y enseña que habrá un pueblo redimido de todas las iglesias y culturas, esto sostiene la firme creencia expresada por Juan el Revelador:  “Aquí esta la paciencia de los santos, aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12)  Además, la Iglesia Adventista cree que Dios le ha dado un don especial, especificado por el apóstol Pablo, denominado, el don de profecía (1 Corintios 12:10; 14:1-6).  Este don también puede encontrarse entre muchos otros dones dados al pueblo de Dios (compare 1 Corintios 12 y 14).  Tal don fue predicho en el Antiguo Testamento por el profeta Joel, “Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños y vuestros mancebos verán visiones” (Joel 2:28). La Iglesia Adventista cree que tal don fue otorgado de manera especial a Elena G. de White, quien se refirió a sí misma simplemente como la “mensajera” del Señor.          


 

2)  Los mensajes de Dios a través de Elena de White.

 

     ¿Cuál fue el mensaje de Dios dado a través de Elena de White?  La respuesta a esta pregunta es más importante que preguntar si uno necesita los escritos de Elena de White para salvarse.  La Sra. White nunca se ensalzó a sí misma. No introdujo una nueva doctrina. Junto con los pioneros adventistas siguieron el movimiento Milerita de reavivamiento en los años de 1840 en los Estados Unidos.  Ella enfatizó la necesidad de predicar el Evangelio del Reino, dio énfasis a Jesús como nuestro Salvador, así como también su misión presente de ser nuestro Sumo Sacerdote en el santuario celestial.  Enfatizó también el llamado de Juan el Bautista de retornar a Dios porque el Reino estaba a nuestro alcance.  Hizo un llamado al reavivamiento y la reforma a fin de recibir el derramamiento final del Espíritu Santo.  Enfatizó la necesidad absoluta de amar a Jesús y sus Diez Mandamientos.  Enfatizó también la necesidad de cumplir el mensaje que proclamamos, porque nuestro estilo de vida tiene que coincidir con nuestro supremo llamado.  También enfatizó la gran controversia entre el bien y el mal, algo no enseñado generalmente por los teólogos u otras iglesias cristianas.  Está en armonía absoluta con las enseñanzas de las Escrituras.  No nos dio una nueva Biblia, sino que la fuente de sus mensajes son las mismas que la de los profetas de Dios y los apóstoles a través de todo el tiempo.  Estimado hermano, la pregunta clave es: ¿Dios eligió a Elena de White como su mensajera?  Y si es así, ¿Qué vamos a hacer nosotros con los mensajes que Dios nos ha dado a través de ella?

 

3)  Mensajes divinos/mensajes humanos

 

     ¿Fue Elena de White infalible? No.  Ni lo fueron los profetas de Dios del pasado, pero sus enseñanzas básicas siempre reflejan las enseñanzas de Dios.  La Palabra de Dios no es producida por la voluntad del hombre, sino por la voluntad de Dios.  Se nos ha dicho que “Toda Escritura es inspirada divinamente [en el original dice todas las Escrituras vinieron de Dios] y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia” (2 Timoteo 3:16).

 

     En otras palabras, lo que sale de la boca de Dios es infalible, aunque lo que los profetas entienden algunas veces puede ser inexacto.  Cuando Natán concordó con David que el rey era quien tenía que construir el templo en Jerusalén, este no era el plan de Dios.  Tanto David como Natán fueron verdaderos profetas, pero ambos entendieron mal la voluntad de Dios. Sin embargo, cuando tales errores serios ocurren acerca de lo que debe ser hecho, Dios siempre corrige a sus siervos los profetas.  Al final, el templo no fue construido por David, sino por su hijo Salomón.  Podemos conocer con certeza que Dios nunca deja a los profetas en el error cuando su doctrina básica no es exacta. (Ver 1 Crónicas 17).

 

     ¿Son los escritos de Elena de White una segunda Biblia?  No lo son.  De hecho ella se consideró una luz menor que ayuda a entender la luz encontrada en la Santa Biblia (2 Pedro 1:19,21).  A través de toda su vida,  se mantuvo mostrando la Biblia.  (Ver: El Colportor Evangélico, pág. 129; Primeros Escritos, pág. 78; Ministerio de Curación, pág. 370; Conflicto de los Siglos, pág. 651).

 

4)  Cuidado con los falsos profetas.

 

     ¿Y los falsos profetas?  A través de la historia ha habido incontables profetas falsos.  Satanás siempre ha tenido sus propios portavoces a quienes la Biblia denuncia como falsos profetas.  Ellos también se comunicaron con lo sobrenatural y proclamaron ser de Dios, pero su propósito real fue sembrar confusión al predicar mensajes que no venían de Dios.  Hoy nosotros aún tenemos falsos profetas.  ¿Cómo podemos discernir lo verdadero de lo falso? ¡Esto es un asunto importante!

 

     Hace algunos años, durante un seminario sobre Apocalipsis, un joven que estaba presente afirmó ser un profeta de Dios.  Cada vez que se daba al público una oportunidad para hacer preguntas o hacer comentarios, el joven levantaba su mano, solamente para discutir en contra de lo que había sido presentado en el seminario.  Después de un día y medio de lucha, se decidió que las cosas no podían continuar como estaban, pero ¿qué hacer?  El grupo se arrodilló y pidió la ayuda de Dios.  Después de orar cerca de 50 minutos, se escuchó un ruido, alguien estaba saliendo del salón.  Cuando el momento de oración terminó, el joven ya se había ido.  No pudo soportar el poder de Dios.

 

     En vez de discutir, criticar o entrar en un diálogo infructuoso cuando tratamos con aquellos que claman ser profetas, debemos invitar a la iglesia a orar por la dirección de Dios.  Cuando hagamos esto con persistencia, recibiremos una respuesta, el Señor nunca abandona a su pueblo.

 

     Aunque siempre hay que estar atentos a los falsos profetas, debemos también asegurarnos de nunca silenciar a alguien que puede realmente estar siendo llamado por Dios.  Tenemos que aprender a examinar los espíritus.  Mucha gente con frecuencia proclama hablar en favor de Dios y dicen que se les han dado mensajes en contra de ciertos miembros de la iglesia o contra la iglesia en general.  Con frecuencia claman que tienen el deber de limpiar la iglesia.

 

     Apreciado hermano, Dios no envía mensajeros para acusar a los miembros con respecto a las cosas ya conocidas por muchos, ni de rumores que no son aún verdaderos.  Dios quiere limpiarnos con amor y construir la unidad por el Espíritu.  Jesús no vino a esta tierra para condenar; Él vino a salvar.  Aquellos que pasan su tiempo criticando y censurando en el nombre de Dios, pasarían mucho mejor su tiempo orando, intercediendo por aquellos quienes han cometido errores, o pidiendo sabiduría a fin de encontrar las almas perdidas que están listas para aproximarse a Jesús.

 

     Como cristianos adventistas del séptimo día debemos buscar el discernimiento necesario para reconocer tanto las “falsas enseñanzas” como las ”falsas profecías” y aferrarse a la verdad de Dios.  Recordemos que Dios nunca ha cesado de comunicarse.  Su Espíritu está presente entre nosotros, para confortar, corregir, enseñar y fortalecer.  Jesús ha prometido estar con nosotros y comunicarnos su voluntad hasta el fin de las edades.

 

5)  El llamado a un estudio serio.

 

     El estudio correcto de los medios de comunicación de Dios como están descritos en la Biblia, nos muestra que Dios nunca se contradijo a sí mismo.  Somos invitados a volver a la Palabra de Dios (la Ley) y a su testimonio (los profetas).  Si ellos no hablan de acuerdo a las palabras de Dios, no hay verdad en ellos (Isaías 8:20).  Por eso es importante que nosotros estudiemos en oración y perseverancia, lo que las Escrituras y los escritos de Elena de White tienen para decirnos hoy.  Tal estudio sincero confirmará el mensaje unificado de Dios.  Sí, apreciados hermanos, Dios es un Dios de comunicación y siempre se comunicará con sus hijos.  Él está aún hablándonos hoy, a ti y a mi a través de su Palabra y su Santo Espíritu.

 

     Llegó la hora de buscar a Dios seriamente.  Es tiempo de pedir sabiduría para discernir su Espíritu de los otros espíritus.  Es tiempo para humillarnos a nosotros mismos.  La Iglesia Adventista no está compuesta de gente orgullosa, sino más bien de aquellos que están hambrientos y sedientos por rectitud y candor a través de la sangre de Jesús. Todos reconocemos que hay una tremenda necesidad de reavivamiento y reforma en esta iglesia que amamos.  Tal reavivamiento y reforma requiere una unidad incondicional de todos nosotros en el mismo Espíritu.  Satanás nuestro acusador se siente con una satisfacción increíble cuando tiene éxito en dividir al pueblo de Dios.  Dios nunca divide, Él siempre une.  Cuando oramos por unidad, aquellos que no están con Dios saldrán por sí mismos.  ¿No fue esto el método usado por Jesús, quien aceptó a Judas hasta que él mismo decidió salir?

 

     A través de sus mensajeros, los profetas bíblicos y los escritos de Elena de White en estos últimos tiempos, la Iglesia Adventista tiene suficiente luz para ir adelante sin miedo.  “No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra historia pasada” (Notas Biográficas de Elena G. de White, pág. 216).  No estamos para permanecer como vividores de la Iglesia siempre pensando en nosotros mismos y nunca compartiendo con los demás.  En lugar de eso, somos llamados a ayudar a construir el reino de Dios.  Todos tenemos varios dones del Espíritu como se describen en 1 Corintios 12 y 14.  Es nuestra responsabilidad sagrada percibir esos dones y usarlos para la gloria de Dios. No somos llamados a ser consumidores, sino más bien productores.

 

CONCLUSIÓN:

 

A través de Elena de White se nos recuerda que el precio de la cruz no fue barato.  Somos llamados a amar a Jesús con el mismo amor de Dios que amó tanto al mundo que dio a su unigénito Hijo.  Esta Iglesia debe responder al llamado de Dios al permanecer unida en el mismo Espíritu.  Solamente así, seremos capaces de crecer en el mismo Espíritu.  Todo es realizado por la gracia.  Nosotros solo tenemos que responder a su llamado maravilloso con consagración total.

 

Sí, así como Dios se comunica continuamente con nosotros, también nosotros estamos llamados a comunicar el amor de Dios a los demás, a fin de ayudar a preparar a su Iglesia para encontrarse con Jesús.  Oremos por sabiduría para cumplir la voluntad de Dios.  Oremos por humildad para que seamos totalmente usados por Él, de tal manera que los otros puedan ver a Jesús en nosotros.  Oremos para que nuestra fe pueda ser aumentada, una fe que esté basada en la cruz del Calvario.  “Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados”  (1 Corintios 15:17).  Oremos por ánimo, para permanecer firmes y fieles, porque los días que están por delante no serán fáciles.  Oremos por el aceite precioso del Espíritu Santo, necesario para prevalecer hasta el fin.

 

 


 

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE DIOS

Resumen

 

INTRODUCCIÓN

 

Nuestro amoroso Dios es un Dios de comunicación.  Desde el mismo comienzo, Él se ha comunicado con su creación.  De hecho, Él no solo se comunica con nosotros, también desea que nos comuniquemos con Él.  Además, invita a su pueblo a comunicarse entre sí de la misma manera amorosa.

 

   I.    TÉRMINOS DE COMUNICACIÓN BÍBLICA.   

      

1)      “Decir” (Hebreo: amar) -  génesis 1:3.  Inmediatamente después del verbo “crear” que identifica a Dios como el supremo Creador del universo, el verbo siguiente que se refiere a Dios lo describe como un comunicador.  Este es el verbo “decir”.  Por cierto, el registro inspirado afirma que en el primer día de la semana de la creación “Dios dijo, sea la luz” (Génesis 1:3).    
 

2)       “Llamar” (Hebreo: qara). Este casi siempre lleva la connotación de “gritar”.  “Y llamó Jehová Dios al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? (Génesis 3:9).      
 

3)       “Hablar” (Hebreo: dabar). Esta palabra es usada en la expresión “Diez Palabras” traducida generalmente como los “Diez Mandamientos” (comparar con Deuteronomio 4:13; 10:4).               
 

4)       “Revelar” (Hebreo: galah).  Deuteronomio 29:29  “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley”.      

 

II.                  AGENTES DE COMUNICACIÓN DE DIOS – CÓMO          SE COMUNICA. 
 

1)      A través de sus profetas (Hebreo: nabi).  Amós 3:7, “Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”.  2 Crónicas 20:20.  “Creed a Jehová vuestro Dios, y seréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados”.    
 

2)      A través de sus sacerdotes.                   
 

3)      A través del Urim y el Tumim (compare con Éxodo 28:30).          
 

4)      A través de los animales.          
 

5)      En “varios caminos” Hebreos 1:1 “Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas”.          
 

6)      A través de su Hijo (compara con Hebreos 2)     
 

7)      En los tiempos del Nuevo Testamento.  A través de sus discípulos.  Mateo 24:14 “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio a todos los gentiles; y entonces vendrá el fin”          
 

III.                MEDIOS ESPECIALES DE LA COMUNICACIÓN DE DIOS EN LOS TIEMPOS MODERNOS.   
 

1)      Los verdaderos profetas de Dios.                

 

-         La Iglesia Adventista del Séptimo Día cree que el motivo de su existencia es proclamar que Jesús retornará muy pronto a la tierra.
 

-         La iglesia cree que cumple con Apocalipsis 14:12: “Aquí esta la paciencia de los santos, aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.          
 

-         La Iglesia Adventista cree que se le ha dado el don de profecía (1 Corintios 12:10; 14:1-6).    
 

-         Este don fue predicado por Joel 2:18  “Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños y vuestros mancebos verán visiones”.    
 

-         La Iglesia Adventista cree que tal don fue otorgado de manera especial a Elena G. de White, quien se refirió a sí misma simplemente como la “mensajera” del Señor.          

 

2)      Los mensajes de Dios a través de Elena de White.

 

-                   Enfatizó la necesidad de predicar el Evangelio del Reino.
 

-                   Enfatizó a Jesús como nuestro Salvador así como su presente misión de ser nuestro Sumo Sacerdote en el santuario celestial.          
 

-                   Enfatizó el llamado de Juan el Bautista de retornar a Dios, porque el Reino está a nuestro alcance.
 

-                   Llamó a un reavivamiento y reforma a fin de recibir el derramamiento final del Espíritu Santo.      
 

-                   Enfatizó la necesidad absoluta de amar a Jesús y sus Diez Mandamientos. 
Enfatizó la necesidad de cumplir el mensaje que proclamamos, porque nuestro estilo de vida tiene que coincidir con nuestro supremo llamado.     
 

-                   Enfatizó la gran controversia entre el bien y el mal, algo no enseñado generalmente por los teólogos u otras iglesias cristianas.            
 

3)      Mensajes divinos/ mensajes humanos.

 

-                       2 Timoteo 3:16  “Toda Escritura es inspirada divinamente [en el original dice todas las Escrituras vinieron de Dios] y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”    

 

-                       ¿Son los escritos de Elena de White una segunda Biblia?  No lo son.  De hecho ella se consideró una luz menor que ayuda a entender la luz encontrada en la Santa Biblia (2 Pedro 1:19,21).  A través de toda su vida, se mantuvo mostrando la Biblia.          
 

4)      Cuidado con los falsos profetas.
 

5)      El llamado a un estudio serio.   

 

CONCLUSIÓN:

 

A través de Elena de White se nos recuerda que el precio de la cruz no fue barato.  Somos llamados a amar a Jesús con el mismo amor de Dios, que amó tanto al mundo que dio a su unigénito Hijo.  Somos llamados a comunicar el amor de Dios a los demás, a fin de ayudar a preparar a su Iglesia para encontrarse con Jesús. “No tenemos nada qué temer del futuro, a menos que olvidemos la manera como el Señor nos ha conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra historia pasada” (Notas biográficas de Elena G. de White, pág. 216

 


 

 

Teófilo Ferreira,  es un director asociado de Ellen G. White Estate en la Asociación General.  Anteriormente trabajó como pastor, presidente de Misión y profesor de Colegio Superior

 

 

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