PRINCIPIOS GUIADORES PARA

LA DISCIPLINA EN NUESTRAS

ESCUELAS

 

Consejos para los Maestros, pág. 163.

1. "En toda escuela tiene que haber quienes posean una reserva de paciencia y talento para disciplinar a fin de que todo ramo de trabajo se mantenga a la mayor altura posible."

Idem, pág. 163.

2. "Hay que dar lecciones de aseo, orden y esmero. Se debe enseñar a los alumnos a mantener en perfecto orden todo lo que pertenece a la escuela y sus terrenos."

Idem, pág. 163.

3. "Antes de intentar guiar a los jóvenes, el maestro debe aprender a dominarse a sí mismo. Si no aprende constantemente en la escuela de Cristo: a) Discernimiento
b) Discriminación que lo habiliten para emplear sabios métodos en su trabajo.
c) Si no puede gobernar con firmeza, aunque placentera y bondadosamente a los que le son confiados, ¿cómo puede tener éxito en la enseñanza?"

Idem, pág. 163.

4. "El maestro que no esté bajo la dirección del Maestro de los maestros, no podrá afrontar con éxito los diferentes incidentes que surjan como resultado de la perversidad natural de los niños y jóvenes."

Idem, pág. 163.

5. "Ponga el maestro paz, amor y alegría en su trabajo. No se permita manifestar ira u ofuscación."

Idem, pág. 163.

6. "El niño que pierde el dominio propio es mucho más disculpable que el maestro que se permite manifestar ira e impaciencia."

Idem, pág. 163.

7. "Cuando se ha de hacer un reproche severo, puede, sin embargo, hacerse con bondad."

Idem, pág. 163.

8. "Evite el maestro el hacer al niño terco, hablándole con dureza."

Idem, pág. 163.

9. "Haga que a toda corrección sigan las gotas del aceite de bondad."

Idem, pág. 163.

l0. "No debe nunca olvidar que está tratando con Cristo en la persona de uno de sus hijos."

Idem, pág. 163-164.

11. "Cuando el maestro corrige a un alumno de una manera que no le hace sentir que desea humillarlo, en su corazón brota el amor hacia el maestro."

12. Todo maestro debe recibir constantemente sabiduría y gracia de la Fuente de toda gracia y sabiduría.

Consejos para los Maestros, pág. 204.

13. "Los maestros han de ligar los alumnos a su corazón por:
a) Las cuerdas del amor
b) La bondad
c) La estricta disciplina
De nada valen el amor y la bondad si no van unidos a la disciplina que Dios ha dicho debe mantenerse."

Idem, pág. 204.

14. "Cada maestro tiene que vigilar sus propios malos rasgos de carácter, no sea que el enemigo lo use como agente para destruir las almas."

Idem, pág. 204.

15. "La seguridad del maestro reside en aprender cada día en la escuela de Cristo."

Idem, pág. 204.

16. "En la escuela de Cristo aprenderá a ser:
a) paciente
b) humilde
c) generoso
d) noble."

Idem, pág. 204.

17. (1) "Las acciones imprudentes y (2) la manifestación de severidad indebida pueden arrojar a un estudiante sobre el terreno de batalla de Satanás."

Idem, pág. 204.

18. "Se ha dado el caso en que los pródigos han sido impedidos de entrar en el reino de Dios por la falta de cristianismo de los que se decían cristianos."

Mat. 18:6.

19. "Cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, -dijo Cristo- mejor fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se hundiese en lo profundo del mar."

Consejos para los Maestros, pág. 205.

20. "Sería mejor no haber vivido, que existir día tras día sin aquel amor que Cristo recomendó a sus hijos."

Idem, pág. 203.

21. "Los reglamentos son necesarios para la conducta de los que asisten a la escuela, y los estudiantes deberán obrar en armonía con ellos. Ningún alumno puede gobernar en la escuela."

Idem, pág. 203.

22. "Cada estudiante que entra en una de nuestras escuelas, debe colocarse bajo la disciplina. Los que se niegan a obedecer los reglamentos, deben volver a sus casas."

Idem, pág. 206.

23. "Debe manifestarse mucho cuidado en la expulsión de estudiantes. A veces hay que hacerlo. Es una tarea dolorosa separar de la escuela a una persona que incita a otros a la desobediencia y deslealtad; pero, por amor de los otros estudiantes, a veces es necesario. Dios vio que si Satanás no era expulsado del cielo, la hueste angélica estaría en constante peligro; y cuando los maestros temerosos de Dios ven que retener a un alumno es exponer a los demás a malas influencias, deben separarlo de la escuela. Pero debe ser una falta muy grave la que exija esta disciplina."

Educación, pág. 284:3.

"Esta regla inducirá al maestro a evitar, en todo lo posible, el hacer públicas las faltas o errores de un alumno. Tratará de evitar reprender o castigar en presencia de otros. No expulsará a un alumno hasta después de haber hecho todo esfuerzo para reformarlo. Pero cuando llega a ser evidente que el alumno no recibe beneficio, mientras su desafío o indiferencia contamina a otros, es necesario expulsarlo. Sin embargo, en muchos casos la vergüenza de la expulsión pública puede conducir a una indiferencia absoluta y a la ruina. En la mayoría de los casos en que la expulsión es inevitable, no hay por qué dar publicidad al asunto. Con la cooperación y el consejo de los padres, arregle privadamente el maestro el retiro del alumno."

¿Qué es lo que se considera como faltas muy graves, de acuerdo a los párrafos anteriores?

a) Incitar a otros a la desobediencia.
b) Incitar a otros a la deslealtad.
c) El hecho de que un alumno ya no reciba beneficio de su permanencia en la escuela, debido a su actitud.

Educación, pág. 284.

"No se expulsará a un alumno hasta después de haber hecho todo esfuerzo para reformarlo. Pero cuando llega a ser evidente que el alumno no recibe beneficio, mientras su desafío o indiferencia a la autoridad tiende a derribar el gobierno de la escuela y su influencia contamina a otros, es necesario expulsarlo."

Pero tengamos muy presente que:

Educación, pág. 285.

"En esta época de peligro especial para los jóvenes, la tentación los rodea por todas partes, y así como es fácil dejarse llevar por la corriente, se requiere un gran esfuerzo para ir contra ella. Toda escuela debería ser una "ciudad de refugio" para el joven tentado, un lugar donde se traten paciente y prudentemente sus desvíos. Los maestros que comprenden sus responsabilidades, quitarán de su propio corazón y su vida todo lo que les impida tener éxito en el trato con los voluntariosos y desobedientes.

En todo momento, el amor y la ternura, la paciencia y el dominio propio, deben constituir la ley de su lenguaje. La justicia debe ir mezclada con la misericordia y la compasión. Cuando sea necesaria debe ir mezclada con la misericordia y la compasión. Cuando sea necesario reprender, su lenguaje no debe ser exagerado sino humilde. Con suavidad han de mostrar al transgresor sus errores y ayudarlo a corregirse. Todo verdadero maestro debería creer que, si ha de errar, es mejor errar del lado de la misericordia que del de la severidad."

Actitud desafiante o indiferente hacia la autoridad que tiende a derribar el gobierno de la escuela.

Educación, pág. 279.

24. "El objeto de la disciplina es educar al niño (o joven) para que se gobierne solo."

25. "Se debería enseñar la confianza en sí mismo y el dominio propio."

26. "Es necesario ayudarle a ver que todas las cosas están sujetas a la ley y que la desobediencia conduce, al fin, al desastre y el sufrimiento."

27. "Tan malo es el exceso de órdenes como la falta de ellas."

28. "Se debe guiar y amoldar la voluntad; pero no desconocerla ni aplastarla. Ahorrad la fuerza de la voluntad; será necesaria en la batalla de la vida."

Educación, pág. 283.

29. "Solo se logra el verdadero objeto del reproche cuando se induce al transgresor a ver su falta y se prepara su voluntad para su corrección. Obtenido esto, indíquesele la fuente del perdón y poder. Trátese de que conserve el respeto propio y de inspirarle valor y esperanza."

Educ., pág. 283.

30. "La obra de disciplinar a seres humanos es la más hermosa y difícil que haya sido confiada a los seres humanos. Requiere (1) tacto (2) sensibilidad delicadísimos (3) conocimiento de la naturaleza humana, (4) fe (5) paciencia divina, (6) disposición para obrar, velar y esperar.

Nada puede ser más importante que esa obra."

Educación, pág. 285.

31. "Muchos jóvenes a quienes se cree incorregibles no son de corazón tan duro como parecen. Mediante una sabia disciplina, se puede ganar a muchos que son considerados como casos desesperados. Estos son con frecuencia los que más prestamente ceden a la influencia de la bondad.

Educación, pág. 287.

32. "Se debería enseñar a los jóvenes que este mundo no es un campo de desfile, sino de batalla. Todos son llamados a soportar las dificultades como buenos soldados. Deben ser fuertes y conducirse como hombres. Enséñeseles que la verdadera prueba del carácter se encuentra en la disposición a llevar cargas, ocupar el puesto difícil, hacer lo que necesita ser hecho, aunque no reporte reconocimiento ni recompensa terrenal."