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A diferencia de la leche las bebidas de frutas y vegetales se ha asociado
con efectos positivos tales como disminución de la incidencia de canceres, ataque
al corazón, disminución de la presión sanguínea y del colesterol. Los productos
derivados de la leche no pueden reclamar todos estos beneficios
La leche es uno de los alimentos más ateroscleroticos que existen
La leche es la causa numero uno de anemia ferrica, es decir por deficiencia
de hierro. La recomendación de la academia de pediatría Americana por eso no
recomienda en la actualidad al introducción de la leche antes de los 10-12
meses.
Investigadores finlandeses han llegado a la conclusión de que el consumo
de leche contribuye al desarrollo de la diabetes tipo I. Aunque el mecanismo
no se ha elucidado ciento por ciento no queda la menor duda en la actualidad
de la asociación de ambos
La leche ha sido asociado a problemas gastro intestinales, alérgicos, pulmonares
e infecciosos
En 1994 la Administración de alimentos Americana (FDA) aprobó que la compañía
Monsanto usara la hormona rbST (recombinant bovine somatotropin) para aumentar
la producción de leche en las vacas entre un 10-25 %. Las vacas así tratadas
contiene niveles de la hormona tipo insulinica conocida como factor de crecimiento
I (IGF-I) en un 80%
Hay
varios mitos que tratan del vegetarianismo,
tales como los de la proteína, el hierro y la vitamina
B12. Pero el mito de la proteína
se pone menos problemático aunque todavía hace un gran papel, pero el
mito más destacado actualmente es el del calcio.
Parece que casi todos los expertos en nutrición todavía recomiendan una
dieta que contenga muchos productos lácteos, muchas veces en grandes
cantidades, para asegurar una buena absorción del calcio.
Muchas personas creen que se tiene que consumir muchos lácteos para
obtener calcio y que los productos lácteos son la mejor defensa contra la
osteoporosis,
una condición de pérdida de calcio u otros minerales alcalinos del
esqueleto que resulta en huesos
frágiles. La mayoría cree que esto ocurre sólo cuando hay poco
calcio en la dieta,
pero no es cierto.
Todo esto es resultado de la propaganda de la industria de productos lácteos
que desde hace muchas décadas nos ha “informado” de lo saludables que
son sus productos. Mucha gente tiende a creer que si un vaso de leche
cada día es bueno, tres o cuatro vasos deberán ser aún mejores.
Aquí investigaremos más la dieta, que es el factor más importante de la
osteoporosis, que es un problema muy grave actualmente, especialmente en
cuanto a las mujeres.
La osteoporosis
no se inicia por falta de calcio en la dieta. Se inicia por un exceso de
ácido en la dieta que causa que el cuerpo utilice el calcio del
esqueleto.
Es verdad que los productos lácteos contienen mucho calcio, pero también
es evidente que la gente que tiene una alta ingestión de calcio de
productos lácteos también sufre de altas tasas de osteoporosis.
Que el mito del calcio haya sobrevivido se debe a un razonamiento
superficial.
Unas investigaciones recientes demuestran que las poblaciones que ingieren
menos calcio, en realidad tienen esqueletos más fuertes. Esto se explica
por el hecho de que la ingestión de mucho calcio también se relaciona
con mucha proteína; todo junto causa una pérdida de calcio y otros
minerales alcalinos. El calcio y otros minerales alcalinos se pierden tras
una ingestión de demasiados alimentos acidificantes, y la falta de calcio
tiene poco que ver (salvo en casos de hambre extrema) con la ingestión
real de calcio.
Una investigación mundial de la dieta demuestra que en las poblaciones
que tienen una gran ingesta de calcio, la osteoporosis (tanto como muchas
otras enfermedades) es la más alta. Ni la ingestión de productos lácteos
ni las pastillas suplementarias impiden la osteoporosis. La única curación
es simplemente la prevención.
Hay muchas investigaciones por todo el mundo que declaran que la
osteoporosis tiene poco que ver con la ingestión de calcio, sino que lo
importante es la proteína. El “British Medical Journal” ha informado
de que la ingestión del calcio es completamente irrelevante respecto a la
pérdida de masa ósea. El “American Journal of Clinical Nutrition” (AJCN)
ha afirmado en 1970: “La osteoporosis es de hecho una enfermedad que se
causa por un gran número de factores, siendo el más importante el exceso
de proteína”.
Los vegetarianos sufren menos de osteoporosis que los omnívoros. El AJCN
publicó el estudio más amplio sobre osteoporosis en 1983. Los
investigadores encontraron que hasta la edad de 65 años, las vegetarianas
tuvieron un 18% de pérdida de hueso y las omnívoras tuvieron un 35%. Las
cifras equivalentes para los varones fueron 3% y 7%, respectivamente.
Los porcentajes se pueden explicar por el hecho de que aunque los
vegetarianos comen demasiada proteína en general, no comen tanta proteína
como los omnívoros, o además, que la proteína es de una mejor calidad.
Un estudio reciente muestra que con una ingestión de sólo 75 gramos cada
día de proteína se pierde más calcio en la orina
del que se absorbe de la dieta. Varios estudios confirman el hecho de que
cuanta más proteína se ingiere, más se expulsa.
Las Bantús de Africa sólo ingieren 350 mg. de calcio diariamente. Dan a
luz a un promedio de 9 niños que lactan por dos años pero nunca sufren
de una deficiencia de calcio.
El esqueleto actúa como un recipiente de calcio y otros minerales
alcalinos. El nivel pH (medida de acidez o alcalinidad) sanguíneo es
vital y debe permanecer constante o nos moriríamos. El cuerpo, por
consiguiente, toma los minerales alcalinos del esqueleto si comemos
demasiados alimentos acidificantes.
Los refrescos,
los medicamentos,
el tabaco,
la sal, el azúcar, el café
y el té
todos contribuyen a la osteoporosis.
Hacer ejercicio
también es importante en la lucha contra la osteoporosis.
Para concluir: la leche de vaca en su estado crudo y natural es un
alimento perfecto para los terneros. Demasiados productos lácteos,
especialmente en la forma desnaturalizada que se venden en los
supermercados pueden ser la génesis de muchos problemas de salud. Los
problemas de calcio se evitan mejor manteniendo una dieta que esté bien
equilibrada entre la alcalinidad y la acidez.
Eric Karlsson, DN ND
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